Los habitantes de Sinaloa viven en medio del enfrentamiento entre los chapitos y la mayiza, que ha desembocado en amenazas, asesinatos, levantones, secuestros y ejecuciones de gente inocente, sin que su gobernador el morenista, Rubén Rocha Moya, haga valer el estado de Derecho.
A esto se le sumaron dos casos de alta preocupación por la inseguridad y violencia, la desaparición de al menos 10 trabajadores de una minera y el ataque armado contra dos diputados locales.
En el municipio de Concordia desde el 23 de enero se encuentran desaparecidos 10 ingenieros y técnicos pertenecientes a la minera de origen canadiense, Vizsla Silver Corp, denuncia presentada por familiares y amigos.
Según versiones oficiales preliminares y testimoniales, integrantes de un grupo armado se llevó por la fuerza a 10 trabajadores mineros en Pánuco, un poblado serrano del municipio de Concordia, al sur de Sinaloa. El grupo fue sacado a la fuerza el viernes 23 de enero por hombres armados de un campamento de construcción y producción cercano a una zona de explotación de plata propiedad de la empresa canadiense Vizsla Silver.
Las autoridades de Sinaloa reaccionaron sobre el caso hasta el pasado 28 de enero, cuando comenzaron a hacerse públicas las fichas de desaparecidos de los mineros. Este secuestro masivo agravó la crisis de violencia e inseguridad que azota a la entidad gobernada por el morenista Rubén Rocha Moya desde la ruptura entre las dos grandes facciones del cártel local la chapuza y los mayitos.
Las investigaciones se están realizando y las fichas de búsqueda fueron emitidas por la Fiscalía de Sinaloa; sin embargo, la desesperación e impotencia de los familiares de los mineros y técnicos aumenta debido a que desde el 23 de enero que desaparecieron, ni la empresa minera, ni mucho menos, la Fiscalía del estado de Sinaloa, han proporcionado información oficial para conocer el paradero de los “levantados”.
Las personas que están reportadas como desaparecidas, según la autoridad son: Ignacio Salazar, José Castañeda, Antonio Esparza, Javier Vargas, Javier Valdez, Antonio Jiménez, Saúl Alberto Ochoa Pérez, José Antonio Jiménez Nevárez.
Sus familiares exigen celeridad en las investigaciones al gobierno del morenista, Rubén Rocha Moya, para conocer su paradero y sean presentados con vida.
Sin embargo, ahí no para todo lo relacionado con el ambiente de violencia e inseguridad que azota a Sinaloa.
Persiste la sorpresa, indignación y terror, el ataque armado que sufrieron dos diputados locales de Movimiento Ciudadano, registrado en Culiacán.
Sergio Torres Félix y Elizabeth Rafaela Montoya Ojeda, diputados locales de Movimiento Ciudadano, fueron atacados a balazos este miércoles por un grupo armado cuando circulaban por el Malecón Viejo. Ambos resultaron heridos y fueron trasladados a un hospital.
El gobernador Rubén Rocha Moya, dijo que Sergio Torres se encuentra en estado grave y en cirugía, mientras que Rafaela Montoya está fuera de peligro.
Para tratar de estar como “queda bien”, ante los sinaloenses, que solo ven el calendario para que entregue la gubernatura y se vaya, designó a su secretario de Salud, para que la haga de “enfermero’ y esté las 24 horas del día en el nosocomio donde están convalecientes los dos diputados de movimiento ciudadano.
ROCHA MOYA LE ECHA LA BOLITA A GARCÍA HARFUCH
Y siguiendo “el librito” de su líder moral de echarle la culpa a otros de sus ineptitudes e incapacidades, Rubén Rocha Moya, lanzó críticas en contra del secretario de Seguridad Federal, Omar García Harfuch, al afirmar que el ataque contra los diputados de Movimiento Ciudadano pone en evidencia fallas en las estrategias de seguridad.
El gobernador morenista de Sinaloa aseguró que el ataque contra los legisladores de MC, que se registró en un área pública y concurrida, agrava la situación de seguridad en el estado.
Como era de esperarse, luego del atentado contra los diputados de Movimiento Ciudadano, las autoridades federales y estatales desplegaron operativos y sobrevuelos de helicópteros para localizar a los responsables.
Por su parte, Movimiento Ciudadano condenó el ataque, exigió una investigación inmediata y sin impunidad, calificó estos hechos como una muestra de la crisis de violencia e inseguridad que atraviesa el estado de Sinaloa gobernado por el morenista Rubén Rocha Moya.
La crisis de violencia e inseguridad que se apoderó de Sinaloa, han generado un ambiente tenso de riesgo para amas de casa, niños, jóvenes, civiles, funcionarios, académicos y trabajadores, que “le piensan para salir de su casa”, les da miedo ser víctimas de la violencia sangrienta que ha bañado de sangre las calles de la entidad.