Raúl Fraga Juárez
EXPLORANDO SALIDAS NEGOCIADAS
Para detener las manecillas del reloj geopolítico y desactivar una crisis de tal magnitud, la presidenta Claudia Sheinbaum se ve obligada a abandonar la retórica de la confrontación ideológica y adoptar una diplomacia sustentada en una estrategia de pragmatismo quirúrgico. Las salidas negociadas viables para México se agrupan en tres mesas de control de daños:
I. EL FRENTE DE SEGURIDAD: EL «MODELO CIENFUEGOS» Y CONTROL DE DAÑOS POR EL CIAGATE
México no puede evitar que las agencias estadounidenses operen, pero sí puede regular y encauzar esa presión para salvar la soberanía formal:
- Sacrificio de piezas locales: Una salida viable es permitir la caída o el procesamiento interno de figuras estatales indefendibles (como el caso de Sinaloa) bajo la narrativa de que «en la 4T no se tolera la corrupción». Esto saciaría la demanda de la DEA sin que el gobierno federal simule doblegarse ante Washington.
- Institucionalización de las agencias: Crear un nuevo marco de cooperación secreta o discreta que valide la presencia de agentes estadounidenses en territorio mexicano (bajo el pretexto de asesores técnicos o agregados consulares), devolviendo el control de la información al Gabinete de Seguridad de México para evitar un nuevo «CIAgate».
- Extradiciones fast-track: Agilizar de manera drástica la entrega de objetivos prioritarios del narcotráfico exigidos por las cortes de EE. UU. para utilizarlos como moneda de cambio y relajar la presión sobre los visados de la clase política.
II. EL FRENTE ECONÓMICO: CONCESIONES REGULATORIAS A CAMBIO DEL T-MEC
Para frenar el amago de revisiones anuales del tratado comercial y desactivar los aranceles, el equipo económico mexicano debe ofrecer incentivos de alto impacto para la narrativa de Trump:
- Freno absoluto a la migración y «Tercer País Seguro» de facto: México puede ofrecer el despliegue masivo y permanente de la Guardia Nacional en la frontera sur para contener los flujos migratorios antes de que toquen suelo estadounidense, asumiendo el costo operativo a cambio de estabilidad arancelaria.
- Cierre de la puerta a las inversiones de China: La concesión económica más valiosa para Washington es que México endurezca las reglas de origen en sectores como el automotriz y el acero, limitando o prohibiendo explícitamente la entrada de capitales y componentes chinos. Esto alinearía a México con la guerra comercial global de Trump. [1]
- Alineación energética: Flexibilizar las políticas energéticas de la 4T para otorgar contratos y permisos clave a empresas petroleras y de gas estadounidenses, permitiendo que Washington declare una victoria comercial para sus corporativos.
III. EL FRENTE POLÍTICO: EL REPLIEGUE TÁCTICO DE LOS PERFILES SEÑALADOS
La salida para la crisis interna de Morena exige una operación de enfriamiento político discreta pero contundente:
- Remociones por «motivos personales»: Separar del cargo, de manera paulatina y bajo justificaciones de salud o proyectos personales, a los gobernadores y funcionarios que tengan los visados revocados o expedientes abiertos en EE. UU. Esto elimina los blancos de ataque de la administración Trump sin que parezca una imposición externa.
- El exilio dorado o la sombra de «Andy»: En el caso de Andrés Manuel López Beltrán, la salida negociada implica su retiro total de la escena pública y del activismo partidista dentro de Morena. Al congelar su perfil mediático y operativo, Washington pierde el incentivo de utilizar su nombre como el principal martillo de presión contra el gobierno de Sheinbaum.