Un nuevo episodio de la narcoguerra azota el occidente de México. Ocho elementos del Ejército mexicano perdieron la vida y dos más resultaron gravemente heridos tras la explosión de una mina terrestre, presuntamente colocada por integrantes de los narcoterroristas del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), uno de los grupos criminales más violentos del país.
El ataque ocurrió en un camino de terracería del poblado de El Santuario, municipio de Los Reyes, Michoacán, justo en la zona de conflicto entre el CJNG y el autodenominado Cártel de Los Reyes, en una disputa sangrienta por el control territorial.
De acuerdo con la XXI Zona Militar, con sede en Morelia, los militares patrullaban en un vehículo táctico blindado tipo SandCat, pertenecientes a la Fuerza Especial de Reacción e Intervención (FERI) de la Guardia Nacional y al Grupo de Respuesta a Emergencias (GRE) del Ejército.
La mina, de fabricación casera, detonó al paso de la unidad, destruyéndola por completo.
Los fallecidos incluyen al segundo subinspector Jovany Rosales Rosales y al subagente Jorge Alberto Cruz Velázquez, ambos miembros del FERI.
La identidad de los otros cuatro militares muertos y los dos heridos ha sido resguardada por razones de seguridad.
Ante estos acontecimientos, la presidenta, Claudia Sheinbaum, lamentó los hechos durante su conferencia matutina de este miércoles: “Es muy lamentable que esto ocurra, el uso de artefactos explosivos.
Nuestra solidaridad, cariño y todo el apoyo a los familiares de los elementos de la Guardia Nacional”.
Este ataque, que emplea tácticas propias del narcoterrorismo, representa una peligrosa escalada en el uso de armamento artesanal de alto poder por parte del CJNG.
La zona de Michoacán y Jalisco se ha convertido en un punto crítico, donde el Estado enfrenta a cárteles fuertemente armados, capaces de desplegar artefactos explosivos con fines claramente militares.
Las autoridades han iniciado operativos para dar con los responsables y desactivar otros posibles artefactos en la zona, mientras crece la exigencia de la sociedad civil y organismos de derechos humanos por frenar la espiral de violencia y restablecer el control del Estado en los territorios disputados.

ATAQUES A MILITARES
El jueves 8 de mayo elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) fueron atacados por un grupo armado en la sindicatura de Villa Juárez, Navolato, mientras realizaban operativos de vigilancia en la zona.
El despliegue militar en Villa Juárez se mantenía tras los enfrentamientos registrados el miércoles anterior, cuando los soldados fueron agredidos a balazos por civiles armados en plena vía pública.
Durante el ataque, dos militares resultaron heridos por proyectiles de arma de fuego.
Fueron auxiliados por sus compañeros y trasladados en una ambulancia militar a un hospital de Culiacán.
El 3 de mayo en el municipio de Sinaloa se reportó un enfrentamiento entre fuerzas armadas del gobierno y delincuencia organizada.
El saldo, un militar muerto y tres heridos.
El 2 de abril, elementos del Ejército mexicano fueron agredidos en la zona conocida como La Limita de Itaje, en la ciudad de Culiacán, Sinaloa.
Los primeros reportes refieren que a los efectivos los atacaron con drones.
El 16 de marzo, al menos cinco miembros de las fuerzas federales murieron y cuatro resultaron heridos —entre estos últimos dos elementos estatales—, durante diversos ataques realizados a partir de las 18:00 horas (del domingo 16 de marzo) por grupos de civiles armados en los límites de Michoacán y Jalisco.
Las víctimas mortales son tres soldados del Ejército y dos agentes de la Guardia Nacional, mientras que los lesionados son dos militares y dos agentes de la Guardia Civil de Michoacán.
En el marco de esos sucesos se registraron también quemas de vehículos, algunos de ellos tráileres, y bloqueos carreteros en vialidades de varios municipios de la región.
El 1 de febrero, sujetos desconocidos emboscaron desde el aire a miembros de la Célula de Bases de Operaciones Interinstitucional (BOI) desplegada en el municipio de Guadalupe y Calvo, Chihuahua.
Los elementos heridos fueron trasladados de emergencia a Sinaloa para recibir atención médica.
El 28 de enero se reportó un enfrentamiento entre civiles armados y personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) que cobró la vida de un soldado en la región serrana de Guadalupe y Calvo, Chihuahua.