Luego de que la CIA fabricara el termino de armas de destrucción masiva en la administración del presidente George Bush (hijo) tras los atentados de 2001 en los Estados Unidos, áreas de espionaje e inteligencia desarrollaron una estrategia global para determinar cuáles son y donde pudieran operar las drogas más devastadoras como el fentanilo, éxtasis y crack, consideradas como las más mortíferas para sus habitantes en una nación donde más del 30% de la población reconoce tener algún tipo de adicción, señalan reportes de inteligencia y uso de drogas en Norteamérica.
Después de que el presidente Donald Trump advirtiera esta semana que el fentanilo es un arma de destrucción letal, especialistas reconocen la importancia de que el gobierno estadounidense, fundamente una estrategia interna contra este flagelo que provoca miles de muertes cada año.
De acuerdo con el análisis de Iñaki Barba y Jonathan Segura de la Torre especialistas en temas de adicciones, el significado de letal hace referencia a todo aquello que es mortífero, lo cual por obvias razones es capaz de ocasionar la muerte de los ciudadanos y habitantes de una nación.
Según estatutos internacionales, las armas letales son objetos capaces de generar heridas de suma gravedad o la muerte.
Se consideran aquí aquellos elementos catalogados armas mortales per se o que son letales por sí mismos, sin importar cómo se utilicen.
Sin embargo, la clasificación de estas armas depende del aparato jurídico de un determinado país.
Es decir que en la actualidad se llegan a distinguir las armas de fuego de los aparatos destructivos, las armas blancas, incluso armas caseras mortales y potentes armas de efectos indiscriminados, por lo que las drogas más conocidas como el éxtasis, el crack o el fentanilo no pueden encasillarse el rubro de armas letales o de destrucción masiva, porque no son utilizadas por el grueso de la población.
Lo anterior según se explicó es solo el punto de vista del presidente Trump cuando se refiere al tema del fentanilo, por sus efectos devastadores.
Es de resaltar que en la actualidad hay una gran diferencia entre las armas potentes y las armas no letales para defensa personal.
Éstas últimas si bien causan daños o molestias fuertes, no deben suponer un riesgo para la vida de las personas esto si se utilizan de la manera correcta, advierten investigadores.
ARMAS DE DESTRUCCIÓN MASIVA Y SU EMPLEO ENTRE ARMAS MORTALES
Son armas desarrolladas para eliminar a un gran número de personas en un sólo ataque hecho con éstas, además de dejar serios daños económicos y medioambientales.
Estas armas son utilizadas en conflictos bélicos regulares o irregulares, donde los contendores buscan el arma más poderosa del mundo para neutralizar al adversario.
EXISTEN TRES TIPOS DE ARMAS DE DESTRUCCIÓN MASIVA:
Armas biológicas: son aquellas armas desarrolladas en un laboratorio con el objetivo de matar, incapacitar o impedir a un gran número de personas mediante el uso de un patógeno tóxico (virus, bacterias, toxinas, hongos, parásitos y otros microorganismos) que puede causar enfermedades a corto, medio o largo plazo.
Su empleo se remonta a tiempos muy antiguos, donde los asirios envenenaban los pozos de agua para atacar a sus enemigos al consumir el líquido contaminado.
Armas químicas: están dotadas de sustancias químicas con propiedades tóxicas y que son empleadas para matar, herir o incapacitar a varias personas.
Éstas pueden diseminarse por medio de bombas, ojivas, proyectiles o a través de tanques con spray.
En el caso del arma bioquímica, se destaca por el uso ofensivo de organismos vivientes capaces de producir toxinas.
Armas nucleares: también llamadas atómicas, son aquellas desarrolladas para hacer de la energía nuclear una herramienta ofensiva de gran alcance.
Son capaces de matar a miles y hasta a millones de personas, además de producir daños serios como la contaminación radiactiva que afecta tanto a seres humanos como al medio ambiente.
Lo cierto es que la bomba nuclear es catalogada hoy el arma más letal del mundo, debido a las evidencias históricas que ha registrado su uso.
Finalmente es de destacar que también se encuentran los artefactos destructivos como bombas incendiarias o de gas venenoso, granadas, misiles, cohetes, bombas de racimo y minas antipersonas, entre otras armas de efectos indiscriminados.
Fuente: Expertos en adicciones y manejo de armas.