A dos semanas del asesinato dos colaboradores cercanos de la Jefa de Gobierno de la CDMX, Clara Brugada, en calles de la colonia Moderna, ha comenzado a fortalecerse la teoría de que el sicario y los cómplices que ayudaron en la ejecución pudieran haber sido asesinados por el crimen organizado, señalan diversas investigaciones.
Tras los hechos registrados el pasado 20 de mayo desde, entonces no hay detenidos, además de que no se ha establecido públicamente un móvil del crimen y, hasta el momento, se desconoce el paradero del autor material.
Pero en medio del silencio oficial, una línea de investigación ha comenzado a ganar terreno: la posibilidad de que el sicario ya esté muerto y que los responsables sean integrantes del crimen organizado.
Al respecto, fuentes policiales confirmaron que la Fiscalía de Justicia de la Ciudad de México ya ha rastreado en los Servicios Médicos Forenses (Semefos) del Estado de México, Hidalgo y entidades circunvecinas y colindantes para identificar los cuerpos que coincidan con las características físicas del presunto homicida
Esta indagatoria, explicó, forma parte de una hipótesis que apunta a que el agresor fue ejecutado poco después del atentado como parte de un operativo premeditado, con el objetivo de eliminar cualquier cabo suelto.
COMO PERPETRARON EL ASESINATO
De acuerdo a diversas versiones periodísticas sobre la secuencia de como sucedieron los hechos, se pudo conocer que ambos ex colaboradores de Clara Brugada, Ximena Guzmán y José Muñoz fueron ejecutados de ocho impactos que terminaron con la vida de la exsecretaria particular de la mandataria local, y cuatro más que privaron de la vida al coordinador de asesores de la citada funcionaria capitalina.
Trascendió que el sicario se camufló como trabajador de la construcción y para perpetrar el asesinato utilizó un arma calibre 9 mm equipada con silenciador según versiones periodísticas.
SU MUERTE FUE INMEDIATA Y SILENCIOSA
Ni la vigilancia del C5 ni el despliegue de más de 90 mil cámaras de videovigilancia, ni los 80 mil policías desplegados en la ciudad pudieron prevenir ni contener el ataque.
Incluso trascendió que la ruta de escape también fue meticulosamente planeada.
El agresor huyó corriendo hasta una motocicleta conducida por un cómplice.
Luego, abordaron una camioneta Nissan Kicks azul en la alcaldía Iztacalco y más tarde se les captó en una Urban blanca en el municipio de Tonanitla, en el Estado de México.
INVESTIGAN A DOS MANDOS DE LA POLICÍA CAPITALINA
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) investiga además a dos de sus agentes por supuestas irregularidades en el manejo de los indicios.
De momento negó que hayan sido detenidos, reconoció que se abrió una investigación administrativa y se están revisando los protocolos internos.
A ambos servidores públicos se les investiga porque el día de los hechos manipularon evidencias en el lugar del doble homicidio, perpetrado con gran precisión y por profesionales que lograron darse a la fuga, en medio de la confusión que este hecho generó en la CDMX.