Por Luis Carlos Silva
Tras una emboscada registrada en el municipio de Ayutla de los Libres en la región de la Costa Chica en Guerrero, ocho policías ciudadanos fueron asesinados por un comando armado dejando como saldo otros cinco policías lesionados de gravedad, informaron fuentes ministeriales.
Cabe destacar que los uniformados pertenecían a la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), y en el momento del ataque se trasladaban a bordo de dos camionetas en un camino que conduce a las comunidades de Apantla y El Cortijo, cuando fueron alcanzados por las balas asesinas de los atacantes quienes lograron darse a la fuga.
Trascendió que los policías ciudadanos respondían a los nombres de: Juan Navarrete Jiménez, Humberto Navarrete León, Carlos Castro Abarca, Benito Meneces Abarca, Francisco León Villalba, Sofío Meneces Gutiérrez, Rubén Santos Victoriano y Alberto Vargas Jiménez.
También se dio a conocer que las víctimas únicamente portaban escopetas y rifles permitidos por su reglamento detallaron las fuentes que se hicieron cargo de las primeras investigaciones.
Lo cierto es que vecinos de la región de la Costa Chica indicaron que, en esta región de Guerrero, se registran a menudo ataques armados con saldo que lamentar, en un hecho que por su naturaleza causo estupor en la población.
Al respecto se indicó que esa ruta es vigilada por la UPOEG, único municipio guerrerense que es gobernado por el sistema de usos y costumbres indígenas en el Estado de Guerrero.
Es de destacar que ayer por la tarde, los cuerpos de las ocho víctimas fueron despedidos en la cancha central de la comunidad El Cortijo por integrantes de la organización, familiares y amigos, para darles sepultura.
En su oportunidad, el gobierno de Ayutla de los Libres lamentó el fallecimiento de los “policías comunitarios” caídos el sábado en la noche y se unió a la pena que embargaba a sus familiares y amigos.
También se dio a conocer que ni la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Guerrero, a cargo del titular Daniel Antonio Ledesma Osuna, ni la Fiscalía General del Estado (FGE), cuyo titular es Zipacná Jesús Torres Ojeda, habían fijado una postura oficial sobre la masacre.
Otra de las líneas de investigación que siguen las autoridades estatales es un posible ajuste de cuentas, aunque hasta el momento no ha sido posible determinar si esto se trató de una venganza por el trabajo policial que realizaron estos efectivos de la (UPOEG).
Es de resaltar que personal de la Fiscalía de Justicia de Guerrero intentó sin éxito de arribar a las comunidades El Cortijo y El Rincón, de donde eran las víctimas, pero alrededor de 30 policías ciudadanos de la UPOEG les impidieron llegar y realizar las diligencias.
Se consultó a integrantes de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria (CRAC-PC), también con presencia en Ayutla, y tenían el reporte del homicidio de los ocho policías de la UPOEG.
Luego de esta matanza, el Gobierno estatal filtró a los medios una especie de reporte sin rúbrica en el que se indicó que, tras un operativo de búsqueda, la Policía Estatal y la Fiscalía General del Estado localizaron una camioneta abandonada con impactos de arma de fuego, pero no localizaron personas sin vida.
Fuente: Medios de Guerrero y Redes Sociales.