La captura de Ismael «El Mayo» Zambada, uno de los narcotraficantes más buscados durante décadas por Estados Unidos, habría sido resultado de una operación encubierta diseñada y ejecutada por el Buró Federal de Investigaciones (FBI), según una investigación exclusiva del periodista Luis Chaparro, publicada en el medio Pie de Nota.
El reportaje aporta nuevas evidencias sobre uno de los episodios más controvertidos de la relación bilateral entre México y Estados Unidos: el traslado clandestino del líder histórico del Cártel de Sinaloa a territorio estadounidense el 25 de julio de 2024, una acción que el gobierno mexicano ha cuestionado desde entonces por la falta de información oficial y por las dudas sobre una posible intervención de agencias estadounidenses en suelo nacional.

La investigación sostiene que la operación recibió el nombre de «Operación Reyes del Aire» y que fue ejecutada directamente por el FBI, con apoyo de otras agencias de seguridad estadounidenses, utilizando una aeronave especialmente modificada para evitar ser detectada por los sistemas de vigilancia mexicanos.
UN AVIÓN PREPARADO PARA UNA MISIÓN CLANDESTINA
De acuerdo con la investigación de Luis Chaparro, Pie de Nota obtuvo acceso exclusivo al avión utilizado para trasladar a Zambada y a Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín «El Chapo» Guzmán.
Se trata de un Beechcraft King Air de 1976, cuya apariencia fue alterada para hacerlo pasar por un modelo más moderno. Además, la aeronave portaba registros falsificados, incluyendo una matrícula clonada (N287KA) correspondiente a otro avión existente.
El reportaje revela que el número de serie auténtico también fue ocultado. Mientras el aparato mostraba la serie BB137, en realidad correspondía a la serie BB19, un avión originalmente operado en Colombia durante la década de los setenta.
Según el documento interno del FBI al que tuvo acceso el medio, fueron retirados los sistemas de localización de emergencia (ELT), alterado el sistema de planes de vuelo y eliminados todos los registros previos de navegación.
Incluso, para activar el sistema de vuelo era necesario ejecutar una secuencia específica de interruptores conocida únicamente por los pilotos involucrados en la misión.
Asimismo, las luces exteriores de navegación fueron cubiertas para reducir la posibilidad de ser detectadas durante el trayecto, mientras que se instaló un sistema artesanal para ampliar la capacidad de combustible y permitir un vuelo más prolongado sin escalas.
HUELLAS DEL FORCEJEO

Uno de los hallazgos más llamativos del reportaje es el recorrido realizado por el interior de la aeronave.
Las imágenes documentan marcas de zapatos sobre los asientos, ventanas fracturadas por golpes, respaldos dañados y diversos indicios de un forcejeo, consistentes con la versión de que Ismael Zambada fue obligado a abordar el avión.
También permanecen en el interior envolturas de alimentos, botellas de agua, refrescos, papas fritas, dulces y otros objetos que, según la investigación, habrían sido utilizados durante el traslado.
El avión conserva además sellos de evidencia colocados por el propio FBI y por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), como parte de la investigación posterior al operativo.
EL FBI RECONOCE LA OPERACIÓN
Quizá la revelación más relevante del trabajo periodístico es que el FBI admitió oficialmente haber dirigido la operación.
Pie de Nota obtuvo una declaración atribuida a la agencia estadounidense en la que describe la misión como un «operativo heroico y sin precedentes», mediante el cual agentes especiales lograron detener y trasladar a uno de los principales objetivos del gobierno de Estados Unidos.
El comunicado, citado por el reportaje, representa el primer reconocimiento público de la participación directa del FBI en la captura de Zambada.
Hasta ahora, las circunstancias del operativo habían permanecido envueltas en versiones encontradas, mientras el gobierno mexicano insistía en solicitar información a Washington para esclarecer cómo ocurrió el traslado del capo desde territorio nacional.
FOTOGRAFÍAS INÉDITAS
La investigación también incluye imágenes nunca antes difundidas que muestran a Ismael «El Mayo» Zambada y a Joaquín Guzmán López descendiendo del avión en Santa Teresa, Nuevo México, rodeados por agentes federales estadounidenses.
De acuerdo con una fuente citada por Luis Chaparro, ninguno de los dos descendió esposado de la aeronave; ambos fueron formalmente detenidos una vez que tocaron tierra en Estados Unidos.
La versión coincide con la hipótesis sostenida desde hace meses por el periodista, quien había señalado que el operativo fue coordinado por un grupo integrado por el FBI, la agencia de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y la CIA, utilizando a Joaquín Guzmán López como pieza clave para lograr que Zambada abordara el avión.
DE EVIDENCIA JUDICIAL A PIEZA DE MUSEO
Tras concluir la investigación, la aeronave fue donada por el FBI al War Eagles Air Museum, ubicado en Santa Teresa, Nuevo México, donde actualmente permanece en exhibición pública.
El aparato, que anteriormente sirvió para ejecutar uno de los operativos más relevantes contra el narcotráfico mexicano, forma ahora parte de la colección histórica del museo, junto con aeronaves utilizadas en distintos conflictos militares.