La delincuencia organizada o brazo ejecutor del narcotráfico mantiene asolada a la Iniciativa Privada la cual padece a diario de un sinnúmero de secuestros, asesinatos, extorsiones y asaltos al por mayor dejando a su paso, una cuota de asesinatos, extorsiones y asaltos que colocan a México como un “oasis para la delincuencia organizada” de este país advierten criminólogos y especialistas en seguridad nacional.
Según estudios sobre impacto delictivo en México de 1997 a la fecha en México, alrededor de 140 empresarios e industriales y gente de gran poder económico han sido blanco de la delincuencia, esto son contar con artistas, deportistas y hombres y mujeres famosos que representan un imán para la delincuencia en este país.
Por citar solo algunas cifras en los últimos nueve meses, es decir de julio de 2025 a la fecha, nueve empresarios han sido afectados por las células del narcotráfico en el país.

Alguno de los secuestros de famosos que encendieron las alertas en México sin duda han sido el de personajes como Adal Ramones, conductor de Otro Rollo y actor de Televisa, secuestrado y liberado tras varios meses de cautiverio.
O el futbolista argentino Rubén Omar Romano que también vivió en carne propia ser blanco de la delincuencia organizada en este país en el año 2005.
Así como los artistas Laura Zapata y Ernestina Sodi, hermanas de la cantante mexicana Thalía que fueron blanco de un gran secuestro al salir del teatro en el año 2002 y el actor y presentador guatemalteco Héctor Sandarti, que también fue secuestrado por un comando criminal en agosto de 2001.
Desde Baja California hasta Chiapas y desde Veracruz a Sinaloa cientos de empresarios e industriales viven situaciones de apremio debido a que los principales cárteles de la droga en México como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el Cártel de Sinaloa y el Cártel del Noreste se disputan la industria pujante del secuestro, el robo y la extorsión teniendo como principales víctimas a industriales, empresarios, textileros, ganaderos y acaudalados hombres de negocios en la República Mexicana.
Tal y como los Cárteles de Medellín en Colombia y la Mara Salvatrucha con su M18 y S13, México es desde el año 2006, un sitio muy propicio para que grupos criminales asalten, roben y cometan infinidad de secuestros, asesinatos, levantones y extorsiones.
A través de un reciente recuento de asesinatos de empresarios, industriales y personas de alto poder adquisitivo en México, Infobae hizo un recuento de al menos nueve casos de empresarios, industriales y gente pudiente en México que han sido levantados, secuestrados o asesinados en la República Mexicana.
LOS CASOS MÁS RECIENTES EN MÉXICO
Uno de los casos más recientes es de Rafael Tirado Lizárraga, empresario frutero en Mazatlán, Sinaloa, el cual representa el caso más reciente de una serie de ataques que, en seis meses, ha dejado al menos nueve empresarios víctimas de secuestro o asesinato en México.
Sin embargo, actualmente, la violencia dirigida contra figuras del sector privado se ha extendido por regiones clave del país, desde Sinaloa hasta Veracruz, generando alarma y exigencias de respuesta por parte de las cámaras empresariales.
Al respecto, la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) condenó el más reciente crimen ocurrido en vísperas de Semana Santa y demandó a las autoridades fortalecer la seguridad.
“La seguridad es un pilar fundamental para el desarrollo económico y social.
Sin ella, se vulnera no solo la integridad de las personas, sino también la estabilidad de nuestras comunidades”, publicó la organización en un comunicado en redes sociales.

CRONOLOGÍA DE LOS ATAQUES: SEIS MESES DE VIOLENCIA CONTRA EMPRESARIOS
OCTUBRE DE 2025
Bernardo Bravo Manríquez, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, fue un líder reconocido entre los productores de limón en Michoacán y un activista que denunció abiertamente la extorsión y las amenazas del crimen organizado contra el sector agrícola.
Cabe destacar que el pasado 20 de octubre de 2025, Bernardo Bravo fue secuestrado tras acudir al tianguis limonero y dirigirse sin escoltas a la comunidad de Cenobio Moreno, donde fue citado bajo engaños.
Horas después, su cuerpo fue hallado en un camino rural cerca de Apatzingán, con signos de tortura y un disparo en la cabeza.
Al respecto, las investigaciones oficiales apuntan a la célula criminal Los Blancos de Troya, en alianza con Los Viagras y el CJNG, como responsables del asesinato.
Lo cierto es que entre los detenidos se encuentra César Alejandro Sepúlveda, alias “El Bótox”, identificado como responsable intelectual y material del crimen y dueño del rancho donde fue ultimado Bravo.
Ese mismo mes, otra de las víctimas fue Javier Vargas Arias, empresario citrícola del municipio de Álamo Temapache, Veracruz, quien fue asesinado la mañana del 23 de octubre de 2025 en plena vía pública.
Es de resaltar que el ataque se registró en el ejido Jardín Nuevo, donde un comando armado interceptó a Vargas Arias y le disparó en repetidas ocasiones.
El empresario, dedicado a la producción de naranjas, recibió varios impactos de bala y, aunque fue trasladado de inmediato al Hospital General de Álamo Temapache, murió minutos después de su ingreso.
Testigos señalaron que los agresores portaban equipo táctico con apariencia militar y huyeron en una camioneta blanca.
El asesinato de Vargas ocurrió apenas cuatro días después del de Bravo Manríquez.
DICIEMBRE DE 2025
José Adrián Corona Radillo, presidente de Grupo Corona y empresario destacado de Jalisco, fue asesinado tras ser secuestrado en una carretera de la Sierra Occidental el 27 de diciembre de 2025.
Su plagio sucedió mientras viajaba con su familia rumbo a Puerto Vallarta, un grupo armado interceptó su vehículo a la altura del crucero Volcanes, en el municipio de Atenguillo.
Al respecto, los agresores despojaron a la familia de objetos personales y se llevaron únicamente al empresario, dejando ilesos a sus acompañantes.
No hubo demandas de rescate tras el secuestro.
Dos días después, el 29 de diciembre, el cuerpo de Corona fue encontrado a un costado de la carretera, cerca del lugar de la privación de la libertad.
Presentaba lesiones por golpes y heridas de bala.
A los 42 años, Adrián Corona presidía Grupo Corona, empresa reconocida en la producción de tequila, mezcal, vinos y licores, con impacto económico y social en Tonaya y la región.
Su gestión impulsó la proyección nacional e internacional de la compañía, generando empleo y promoviendo el desarrollo local.
Fuente: IP, Infobae y expertos en seguridad nacional.