Por Alberto Valderrábano
Miedo, terror y Consternación provocó entre los habitantes de Guadalajara, el brutal asesinato de la tiktoker, Esmeralda Ferrer Garibay, junto con toda su familia.
Una vez más se demuestra que la inseguridad en el estado de Jalisco se pasea impunemente, sin que las autoridades estatales actúen eficazmente para contenerla y brindar protección y seguridad a los habitantes.
El cuerpo de Esmeralda Ferrer Garibay, conocida en el mundo de los internautas como “Esmeralda FG”, fue encontrado junto con el de sus dos hijos de siete y 13 años de edad, así como su pareja sentimental, dentro de una camioneta pick up último modelo, abandonada en la colonia San Andrés, en Guadalajara.
El vicefiscal de Investigación Criminal, Alfonso Gutiérrez Santillán, indicó que el múltiple homicidio, no tienen nada que ver con las actividades de la tiktoker, supuestamente podrían ser con las actividades de su pareja sentimental Roberto Carlos Gil Licea, quien se dedicaba a la agricultura, al comercio del jitomate y a la compra y venta de vehículos.
El vicefiscal abundó que la familia habría sido privada de la vida en el taller mecánico “La Araña”, ubicado en la Avenida Ejido, donde fueron localizados casquillos e indicios de sangre.

“Los agentes están casi 100% seguros que victimaron a la familia ahí”, dijo.
La Influencer de 32 años y su esposo eran oriundos de Michoacán, y tenían poco tiempo de residir en la perla tapatía.
Cabe apuntar que dos trabajadores del taller “la Araña”, de nombre Héctor Manuel Valdivia Martínez y un sujeto apodado “El Chino”, fueron detenidos para declarar.
Sin embargo, quedaron en libertad al no encontrarse pruebas suficientes en su contra.
Al salir de la Fiscalía, Valdivia y dos de sus familiares fueron presuntamente interceptados por un grupo armado y desde entonces permanecen desaparecidos, en tanto que “El Chino” logró escapar.