Según un estudio sobre el fenómeno delictivo en México, en nuestro país existen 175 organizaciones criminales activas que se disputan el control de plazas y territorios para traficar drogas, armas y migrantes en uno de los mercados permisivos más conocidos en el continente.
De estos grupos delictivos de alto impacto 28 pertenecen al Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), (24) al Cartel de Sinaloa y (10) al Cartel del Golfo, seguidos por el Cártel del Noreste (8), La Familia Michoacana (7), Los Zetas (6) y Los Caballeros Templarios (5).
La logística criminal para el trasiego de marihuana, cocaína y fentanilo opera desde el norte hasta la zona centro del país, manos del CJNG, del Centro Occidente hasta Sinaloa, por el Cartel del mismo nombre y del lado Noreste en Tamaulipas, Veracruz y Coahuila con el Cartel del Noreste.
Cabe destacar que el referido informe proporcionado universidades públicas y agencias de seguridad privada, advierten de la presencia del Crimen Organizado en México por regiones y zonas alta influencia delictiva.
Se advirtió que más de la mitad de la población, es decir, de los más de 2 mil 457 municipios, el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) tiene presencia en 28 entidades lo que equivale al 89.75% del territorio nacional.
Hasta la captura y entrega de Ismael Zambada “El Mayo Zambada” a los Estados Unidos en 2025, la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes en 2026, el control de plazas en Sinaloa, Durango, Michoacán, Tamaulipas y El Bajío se ha generado entre dos organizaciones criminales, el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cartel de Sinaloa.
Tras la captura y muerte de Nemesio Oseguera Cervantes “El Mencho”, en operación del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, se tiene la certeza de que esta organización criminal fundada en 2009, es decir, 17 años, dicho grupo delictivo de alto impacto opera en los estados de Aguas Calientes, Baja California, Baja California Sur, Chiapas, Chihuahua, Ciudad de México, Colima, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán y Zacatecas.
Lo cierto es que este mapa o radiografía criminal en México detalla que en el caso de “Los Chapitos”, que es una parte de la fusión del Cártel de Sinaloa, tiene actualmente presencia en Baja California, Baja California Sur, Chihuahua y Sinaloa.
BANDAS EN AMÉRICA LATINA, TAMBIÉN DISPUTAN NARCO TERRITORIOS
Solo los Carteles de Medellín en Colombia, Las bandas como el Primer Comando Capital (PCC) y el Comando Vermelho surgieron en Brasil en un contexto de desigualdad social y crisis económica, aprovechando la ineficacia del Estado en el control de las prisiones y el territorio.
Para el Comando Vermelho las condiciones precarias de la prisión de Cándido Mendes en Río unió a varios reclusos dentro del sistema. Lo que inició como la «Falange roja» terminó extendiéndose hasta las calles renombradas como el comando rojo.
Inspirados por el Comando, años después, en la prisión de Taubaté el PCC fue fundado. Evolucionando hasta convertirse en la organización criminal que controla gran parte del tráfico de drogas en São Paulo.
En Centroamérica, la Mara Salvatrucha (MS-13) y Barrio 18 emergieron en la década de 1980, inicialmente como grupos de protección para inmigrantes en los Estados Unidos.
Sin embargo, la repatriación de muchos de sus miembros tras la guerra civil en El Salvador contribuyó a su crecimiento y a la intensificación de la violencia en la región.
Dichas pandillas han crecido en influencia involucrándose en extorsiones, asesinatos y tráfico de drogas, lo que ha llevado a un ciclo de violencia y desesperanza en sus comunidades.
Aunque la DEA insiste en que los capos de la droga mexicana han sido desarticulados y detenidos con el apoyo de los Estados Unidos, en la zona centro del país, operan mini células como el Cartel Unión Tepito, Los Rojos y La Familia Michoacana Plus.
Fuente: Estudio de la UNAM y Consultores en Seguridad de América Latina.