De acuerdo al Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, que presentó el ranking 2018 de las 50 ciudades más violentas del mundo, 42 están en América Latina, cuatro de ellas son mexicanas; Tijuana por segundo año consecutivo lidera el ranking.

El estudio reveló que México lidera la lista con más ciudades violentas, con 15 en el territorio nacional; después Brasil, con 14, y Venezuela, con seis.

Las ciudades más peligrosas de nuestro  país son: Tijuana, que el año pasado contabilizó 2, 640 homicidios; Ciudad Juárez, con 1,251; Acapulco, con 948; e Irapuato, con 473 asesinatos.

El presidente del consejo, José Antonio Ortega, reconoció que salieron tres ciudades mexicanas que habían figurado en el ranking 2017, Mazatlán, Los Cabos y La Paz.

En ese sentido, explicó que la tasa de homicidios de estas dos últimas ciudades se desplomaron, pero no gracias alguna política pública si no a la disputa por territorios entre el Cártel Jalisco Nueva Generación que se impuso a sus rivales del Cártel de Sinaloa y los expulsó de las plazas.

Por el contrario, las ciudades que ingresaron a esta lista son: Irapuato, Ensenada, Coatzacoalcos, Celaya, Uruapan y Cancún.

Por otra parte, hay ciudades en Centroamérica que muestran una tendencia a la baja, particularmente en Honduras, que del 2011 al 2014 se posicionó como la ciudad más violenta del mundo, con una tasa de 187.14 homicidios por cada 100,000 habitantes, mientras que el año pasado su tasa fue 75% menor.

Ortega dijo que el fracaso de las políticas de seguridad se debe a que se busca que el Estado eluda su obligación de aplicar la ley penal.

“Ante las crisis de violencia e inseguridad es recurrente la promoción de políticas erróneas para supuestamente resolver el problema, las cuales tienen en común que el Estado renuncie o eluda su obligación de ejercer coerción contra quienes violan la ley”.

Entre las políticas enlistó la legalización de las drogas, los subsidios para aminorar la pobreza y la amnistía para grupos criminales.