Señalan desvío de 2 mil 371 millones de pesos de Sedena mediante empresas fantasma

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Entre 2013 y 2019, diversas instancias del Ejército mexicano pagaron 2 mil 371 millones de pesos (156 millones de dólares) a 250 compañías que posteriormente fueron declaradas por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) como fantasma.

De acuerdo a una investigación dada a conocer por el diario El País, entre 2013 y 2019, la Sedena fue una de las dependencias que ha recurrido a las llamadas “factureras”, las empresas que emiten comprobantes fiscales que amparan operaciones simuladas, inexistentes o ficticias y contra las que el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha emprendido una persecución legal en México.

Los recursos fueron desviados a través de 11 mil 175 comprobantes digitales, según la información obtenida de  la Administración General de Servicios al Contribuyente del SAT tras diversas solicitudes de información.

Las facturas amparan los bienes y servicios contratados por la Defensa Nacional en decenas de instalaciones castrenses como campos, cuarteles y guarniciones en diversas zonas del país, el Heroico Colegio Militar, el Museo Nacional de la Cartografía, un parque eólico ubicado en el Itsmo de Tehuantepec, el cine del Centro de Atención Social para Militares Retirados, el Campo Militar 37-D en Santa Lucía (Estado de México), la Escuela Militar de Sargentos, la Dirección General de Administración y el cancelado aeropuerto de Texcoco.

De acuerdo al reporte, la práctica se potencializó durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, pues aunque en la actual administración de Andrés Manuel López Obrador existe evidencia, es remota, como resultado de las reformas legales planteadas y aprobadas para evitar este tipo de delitos.

En el sexenio actual habrían sido encontradas dos facturas fechadas en abril de 2019 por un monto de 1.1 millones de pesos cada una; emitidas por la Constructora Mendoza López cinco meses antes de ser calificada como empresa fantasma por el SAT.

Sin embargo, hasta el momento y a pesar del grave daño al erario que esto ocasionó, ningún titular de las direcciones que autorizaron las compras que ampararon las facturas falsas ha sido sancionado.

Como el texto original en El Ejército mexicano desvió 156 millones de dólares a empresas fantasma entre 2013 y 2019