El pleno del Senado aprobó la tarde de este martes la renuncia de Eduardo Medina Mora como ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), con una votación de 111 sufragios a  favor, tres en contra y cinco abstenciones, después de 20 intervenciones en tribuna.

Una vez aprobada la renuncia de Medina Mora, la presidenta del Senado, Mónica Fernández Balboa, declaró que en consecuencia hay un asiento vacante en la SCJN e inició el proceso para elegir al nuevo ministro.

Los votos contra la renuncia de Medina Mora corrieron a cargo de los senadores Samuel García Sepúlveda, Víctor Oswaldo Fuentes Solís e Índira Kempis Martínez, quienes consideraron necesaria la presencia de Medina Mora en la tribuna para conocer sus motivos.

Mientras que las abstenciones fueron por parte de los senadores: Emilio Álvarez Icaza Longoria, Claudia Edith Anaya Mota, Clemente Castañeda, Julen Rementería del Puerto y Verónica Delgadillo García.

Álvarez Icaza y Castañeda manifestó su inconformidad por el papel del Senado en este asunto.

Mientras que Félix Salgado Macedonio de Morena celebró la renuncia del ministro y aseguró que «faltan otros (ministros) que deben renunciar, porque están muy embarrados y no van a aguantar la Cuarta Transformación».

También debatieron cuáles hubieran sido los “graves motivos” para provocar la renuncia de Medina Mora 10 años antes del término de su encargo.

Los senadores del PAN exigieron que se cumpliera la Constitución, que establece en el párrafo tercero del artículo 98 la necesidad de ratificar la renuncia por causa grave. Sin embargo, los legisladores de Morena señalaron que era conocido que Medina Mora es un caso de corrupción y de abusos de poder.

La senadora Geovanna Bañuelos de la Torre (PT) señaló a Medina Mora como uno de los ministros más cuestionados y de que haya llegado a la Corte es responsabilidad de quienes aprobaron un dictamen de elegibilidad en la Legislatura anterior, en el que se debió acreditar que «goza de buena reputación».

“En cambio, el renunciante no debió ser electo por falta de profesionalismo, incapacidad, ineficacia e incompetencia”, dijo Bañuelos de la Torre y lo responsabilizó por casos como Atenco, Rápido y Furioso, y en la represión contra la APO, entre otros, como parte de su labor como servidor público en otras dependencias, durante las administraciones de Vicente Fox y Felipe Calderón.

El priista Mario Zamora Gastélum fue el penúltimo orador y posicionó su partido, y dijo que en esta renuncia «se debe cumplir con la ley, y el Senado debe hacer valer la legalidad de la renuncia» y reiteró que «no se puede especular sobre las causas de la renuncia y el Senado debe ceñirse a lo que legalmente le compete».

Finalmente, Ricardo Monreal Ávila de Morena informó que por conducto de una tercera persona, Medina Mora informó que informaría de la «causa grave» de su renuncia, y afirmó que «no sabemos qué se va a desencadenar en la Fiscalía General de la República», respecto a la investigación que presuntamente será fincada en su contra.

Medina Mora fue nombrado por el Senado ministro de la SCJN en marzo de 2015 a propuesta del entonces presidente, Enrique Peña Nieto (2012-2018), para un periodo de 15 años que debería terminar en 2030.

La renuncia ocurrió la tarde del 3 de octubre  ante los rumores de presuntas investigaciones establecidas por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda sobre presuntas transferencias a sus cuentas entre 2013 y 2017 por más de 103 millones de pesos, una cifra cuatro veces mayor que sus ingresos como embajador de México en EEUU y ya como magistrado.

Al llegar a la SCJN, Medina Mora fue acusado por organizaciones civiles por estar «implicado en casos de graves violaciones a los derechos humanos» cuando desempeñó cargos de seguridad pública, como una protesta en el municipio de San Salvador Atenco, Estado de México para impedir la construcción del Aeropuerto de Texcoco promovido por Fox.