El gobierno federal implementará una modalidad de Plan DN-III para atender a las personas que sean posible portadores de coronavirus. Para ello, será destinado personal del Ejército y la Marina, tanto tropas como médicos, informó la mañana de este jueves el presidente Andrés Manuel López.

El mandatario federal abundó que desde hace tres meses está diseñada la estrategia de atención ante la contingencia y hasta ahora las autoridades se han desempeñado conforme a esa línea.

«Hasta ahora no ha habido imprevistos que requirieran un cambio en la estrategia», dijo el mandatario federal. “Son las tres etapas que se plantearon. Estamos preparados, tenemos presupuesto, todos los recursos que se necesiten. No hay falta de recursos. Lo más importantes es cuidar la vida de las personas”, pero advirtió que «se está actuando de manera responsable y no debe de caerse en el miedo, la psicosis. No perdamos la calma», agregó.

Explicó que en tiempos de crisis como este, se vende de todo y ofrecen de todo al gobierno, desde termómetros hasta cubre bocas, por lo que su administración está efectuando compras ordenadas, a buen precio. “Lo más importante es que estamos preparados médicamente. Tenemos un plan de atención a enfermos, espacios y camas suficientes en hospitales».

También informó que se adelantará la entrega de un bimestre de las pensiones de los adultos mayores por un total de 40 mil millones de pesos, ya que hay muchos adultos mayores que viven en condición de pobreza, apuntó.

El Plan de Auxilio a la Población Civil en Casos de Desastre, (DN-III-E), es una forma de operación militar, establecida por mandato del entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz, para que las Fuerzas Armadas intervengan en actividades de auxilio a la población civil afectada por cualquier tipo de desastre.

Por su parte, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell indicó que este jueves se confirmó el primer deceso a causa de esta pandemia en nuestro país, pero que aún no es motivo suficiente para «escalar las tres fases de contingencia, pues se espera que en esta etapa de transición de fases (de la 1 a la 2) comiencen a registrarse otras defunciones.

Y agregó: “tenemos que estar preparados para una epidemia larga. Los escenarios contemplados están ocurriendo pero existe un plan definido y colaboración estrecha con los gobernadores para atender la emergencia en función de los criterios establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay una estrategia técnica bien diseñada».

Por ello, solicitó nuevamente a los medios de comunicación “no se distraigan con pequeños escándalos, como a quién le dio la mano el presidente”, sino atender lo que está ocurriendo con la epidemia.

Reiteró que durante las tres fases de contagio que se tienen contempladas, el 80% de los casos serán de características leves, un porcentaje menor requerirán hospitalización y otra proporción menor tendrá síntomas graves que pondrán su vida en riesgo.