El subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell informó este lunes que las medidas de sana distancia y restringir la movilidad social implementadas por el Gobierno Federal para detener la propagación de casos de coronavirus en el país, permitirán que al llegar a la fase 3 de propagación de la pandemia con una curva menor de contagios que requieran hospitalización.

Durante la conferencia de prensa matutina de este jueves del presidente Andrés Manuel López, el funcionario federal explicó que la llegada de esta fase 3 es inevitable, pero “sí se instauran enérgicamente las medidas, y las personas se quedan en casa, en lugar de tener una curva epidémica inmensa que desborde el sistema de salud, tendremos una curva más pequeña”, dijo.

Además, aseguró que México fue el primer país en reaccionar ante la pandemia, por eso la Semana Nacional de la Sana Distancia comenzó el  23 de marzo y terminará el próximo 19 de abril. Sin embargo, advirtió que esta medida no detendrá el riesgo de contagio, pero la principal preocupación del gobierno federal es que se sature el sistema nacional de salud.

Por su parte, el presidente Andrés Manuel López Obrador informó sobre su participación, la mañana de este jueves, en una teleconferencia con los países que integran el G20, donde fijó la postura del gobierno mexicano la pandemia de coronavirus Covid-19.

El mandatario mexicano pidió a la ONU controlar la venta de medicamentos y equipos para enfrentar la pandemia, para detener una situación de escasez y encarecimiento que podría afectar a los sectores más vulnerables de la población.

“Hice mención a la urgencia que la ONU controle lo relacionado con medicamentos y equipos de los que tiene más posibilidad económica y debe haber un trato humanitario, no lucrativo”, abundó durante su conferencia de prensa matutina.

López Obrador detalló ante el mundo las acciones que está tomando México frente a la pandemia y las medidas de recuperación económica que seguirán una vez que pase la contingencia.

Acompañado por el canciller, Marcelo Ebrard, pidió a las grandes potencias que establezcan una “tregua”, para evitar cierres a las fronteras o políticas arancelarias unilaterales: que no se use el precio del petróleo para afectar la economía de los pueblos y cerrar el paso a la especulación financiera.

También se pronunció contra el racismo y la discriminación y “dije como lo repetimos cada mañana ¡Ánimo!, vamos a vencer con la fraternidad universal. Expresé mi solidaridad y la del pueblo de México a los pueblos del mundo que están padeciendo por esta pandemia”, señaló.