De acuerdo con un informe de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) hasta el 3 de junio se han reportado 356 casos positivos de Covid-19 y 55 personas muertas (39 de ellos calificados como sospechosos), en 38 reclusorios de todo el país, es decir en el 12% del total de los centros de reclusión del país.

El reporte agrega que el problema ha crecido en las últimas dos semanas, con 16 nuevos casos diarios, en promedio.

“A pesar de las medidas que se tomaron, en algunos espacios se ha salido un poco de control y suponemos varios factores, entre ellos, la ausencia de pruebas, no a todos se les hacen estudios en los centros de reclusión. Por ejemplo, las cárceles que sí han realizado exámenes es en las que han salido más casos positivos”, explicó al respecto la CNDH.

Hay nueve centros penitenciarios los que enfrentan un mayor problema de contagio, donde destacan la Comisaría de Prisión Preventiva de Jalisco, con 66 casos; el Centro Estatal de Reinserción Social de Puebla, con 61, y el Centro Federal de Readaptación Social 2 de Jalisco, con 30 casos.

Siguen en la lista el Centro de Reinserción Social de Ciudad Juárez, Chihuahua con 21 casos; la Cárcel Distrital de Huejotzingo, Puebla, con 21; el Centro de Reinserción Social de Mérida, Yucatán, con 16; el Centro Especializado de Internamiento Preventivo para Adolescentes de la Ciudad de México, con 16; la penitenciaría de la capital del país, con 15, y el Reclusorio Preventivo Varonil Oriente, con 14 casos.

El Estado de México reporta también nueve cárceles con al menos un contagio; la Ciudad de México, seis; Puebla, cuatro; Jalisco y Tabasco, tres; Quintana Roo y Oaxaca, dos; Baja California, Guanajuato, Chihuahua, Chiapas, San Luis Potosí, Guerrero, Hidalgo y Sonora, una. Finalmente, hay cinco personas enfermas en Sinaloa y una más en el Estado de México, sin que se especificara en qué cárcel están.

El reporte de la CNDH reporta que tres mujeres recluidas se han infectado y el resto son hombres. El grupo de mayor riesgo está entre los 26 y 30 años de edad.

“El Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2019 presentó un panorama sobre cómo estaban las prisiones en el país, la situación era compleja con problemas como: autogobierno, hacinamiento, falta de atención a los temas de salud. Haciendo ese análisis previo, iba a observarse una realidad complicada en el interior de los centros de reclusión”.

“Lo que hemos observado las últimas dos semanas es un aumento importante de contagios, estamos con números altos, y lo que podemos ver a la luz de la información que vamos teniendo, es que la curva va a continuar”, agrega el reporte.

Este análisis indicó que además hay una preocupación adicional por la disparidad entre las capacidades de las cárceles federales y estatales para atender casos positivos de Covid-19.

También alertó: “los Centros Federales de Readaptación Social (Ceferesos) tuvieron un reforzamiento del personal médico, mientras que a nivel estatal la cifra de los servidores públicos especializados para atender esta emergencia es baja y están trabajando con los mínimos que siempre han tenido.

Como consecuencia, la CNDH plantea implementar una mayor vigilancia de las personas que entran y salen de esos espacios, además solicitó mayor transparencia a las autoridades para que informen de manera más clara cómo el Covid-19 ha afectado a este sector de la población.

“No se ha hecho un informe muy específico y puntual sobre cuáles son las condiciones de los centros penitenciarios, por lo que es importante generar un llamado a las autoridades de Salud, a efecto de tener ubicados estos espacios [con contagios], porque son importantes, pues hasta marzo pasado había más de 200 mil personas privadas de la libertad”, menciona.

Alta vulnerabilidad

La tasa de letalidad por Covid-19 (proporción entre muertes y contagios) en las cárceles del país es del 15.44%, mientras que a nivel nacional es de 11.58% hasta este 4 de junio, por lo que el comportamiento del contagio de coronavirus tiene un impacto más agresivo en este sector de la población.

“Preocupa a este organismo el índice de letalidad en las prisiones en comparación a los datos nacionales reportados. Sobre este particular, continuaremos con la intervención y vigilancia de que se fortalezcan las acciones para prevenir, atender y mitigar los efectos de esta pandemia en las prisiones, incluyendo las medidas sanitarias y las de información a las personas privadas de la libertad y sus familias”, concluye el documento.

Hasta el momento en las prisiones también hay 172 casos sospechosos, tres riñas o motines ocasionados por esta enfermedad y 77 personas recuperadas.