Puente Grande estaba en manos de CJNG: Autoridades

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Una vez que se dio a conocer el cierre del Centro de Federal de Readaptación Social Número 2 (Occidente), en Puente Grande, Jalisco, se detalló que dicho penal dejó de cumplir su función, debido a que los presos del cártel de Jalisco Nueva Generación controlaban las instalaciones.

En una frase contundente, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, “un mito su condición de penal de alta seguridad”.

“(Para) los reos pertenecientes al CJNG (las siglas del cártel de Jalisco) estar en el penal de Puente Grande era tener todas las condiciones para conservar el autogobierno y parte del objetivo es precisamente dispersar a estos criminales para anular la posibilidad de que reproduzcan el autogobierno en otros penales”, explicó.

El cierre del centro penitenciario estuvo rodeado de críticas, como las de Rubén Ortega Montes, miembro del observatorio de Seguridad y Justicia de la Universidad de Guadalajara.

“No fue coordinado con ninguna instancia del gobierno local, nadie sabía de esto, entonces mi lectura es que hay una desconfianza total, cómo voy a trasladar tantos reos, cómo voy a dejar tantas fuentes de trabajo, cómo voy a impactar en la economía por el cierre de este centro sin tener conocimiento”, cuestionó.

Sin embargo, Durazo detalló que “Ha sido una irresponsabilidad del estado mexicano tener a criminales de tan alto grado en un penal cuyas celdas -algunas de ellas- no tienen ni aldabas” con lo que había “riesgos altísimos de fugas”.

«No sé cómo no se dieron porque cuando uno ve las condiciones deplorables en las que se encuentra el penal, llegas a la conclusión de que ahí pudo haber sucedido cualquier cosa”, agregó. Por eso se optó por dispersar a los reclusos y “sacarlos de su zona de confort”, agregó.

Según el secretario, tampoco se podían garantizar los derechos humanos y la dignidad de los presos.

Durazo explicó que los reclusos fueron repartidos en los miles de lugares disponibles que existían en otros penales de mediana seguridad que estaban desocupados “en distintos lugares de la república” y aseguró que el cierre va a generar ahorros al Estado de 800 millones de pesos, más de 36 millones de dólares.