Luego de una serie de conversaciones complicadas entre autoridades y representantes de los policías federales inconformes por su proceso de incorporación a la Guardia Nacional, ambas partes acordaron que desde este viernes iniciará el registro para quienes estén interesados a ingresar a la nueva corporación de seguridad federal  o bien, ser canalizados a otras corporaciones o ser liquidados.

Las pláticas se extendieron durante varias horas de discusión, hasta las 20:00 horas del jueves. Los inconformes solicitaron respeto a su antigüedad y el pago de las mismas prestaciones que tenían anteriormente, antes de afiliarse o bien recibir una liquidación que los dejara satisfechos.

El acuerdo se dio luego de que el comisario Raúl Ávila Ibarra, titular de la división de Fuerzas Federales, y Benjamín Grajeda Regalado, jefe de la División de la Gendarmería, hablaron directamente con los inconformes para aclarar sus dudas.

En cuanto a las liquidaciones, Ávila Ibarra aclaró que lo correcto sería negociar para quienes ya no quisieran pertenecer a la Guardia Nacional, pero no podían hablar de una indemnización ya que no había presupuesto para ello.  Además solicitó paciencia a los inconformes para realizar la negociación, pues algunos de ellos exigían respuesta inmediata a sus demandas, pero prometió que a más tardar el sábado cuando tendrían una respuesta concreta sobre ese término.

Finalmente, ante la insistencia de pocos elementos que quedaron hasta el último momento, las autoridades accedieron a iniciar el registro y papeleo formal de todos los elementos interesados en continuar en otra corporación o liquidarse.

Entre las propuestas, los agentes que no quieran formar parte de la Guardia Nacional podrán integrarse a corporaciones como el Instituto Nacional de Migración, Aduanas, Comisión Nacional de Búsqueda o Sistema Penitenciario.

Sin embargo, varios uniformados advirtieron que permanecerían alerta por si tienen que volver a tomar medidas drásticas, ya que entre sus argumentos está que su sueldo es de mil a dos mil 500 pesos a la quincena y a partir del 1 de julio terminó la operatividad de la Policía Federal ya no recibirían recursos como el bono de riesgo que complementaba sus gastos.

Calderón intercede por pos policías

La rebelión de los uniformados provocó la reacción del expresidente Felipe Calderón, quien emitió un  video donde acusó al secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana (SSPC) Alfonso Durazo, de acusarlo por azuzar los policías y dijo que se trata de una “cobarde insinuación”.

Posteriormente calificó el desempeño de Durazo como “muy asustado y acomplejado, pero que lo entiende porque ‘la regó’” al querer usarlo de “ ‘chivo expiatorio’ de sus propios errores».

Además, exigió a Durazo que “la cante clara, que vaya el tiro derecho”, y que si lo van a acusar de algo “presenten las pruebas, si no que se callen, que se retracten y punto”.

Mientras que para el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, “en lugar de andarse con esas tonterías de aventar la piedra y esconder la mano” se centre en arreglar el problema de inseguridad.

Finalmente negó rotundamente que la crisis de violencia que actualmente vive el país, iniciara en su sexenio, pero expreso que su deseo es que la Guardia Nacional tenga éxito para combatir el crimen, pero que “si el gobierno no se pone las pilas y defiende firmemente a las familias de la delincuencia, vamos a seguir sufriendo”.