Niños indígenas nahuas de la comunidad Rincón de Chautla, en el municipio de Chilapa de Álvarez, Guerrero, anunciaron su incorporación a la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Pueblos Fundadores (CRAC-PF), para defender a sus pueblos contra grupos delictivos como “Los Rojos” y “Los Ardillos”.

Se trata de un grupo de ocho menores de entre 7 y 10 años de edad, motivados por la ejecución de dos concejales nahuas: José Lucio Bartolo Faustino y Modesto Verales Sebastián, promotores del Concejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), y del Congreso Nacional Indígena. Los hechos ocurrieron en la cabecera municipal de Chilapa de Álvarez, hace una semana

El saldo final de ese día fue de al menos 12 muertos y dos heridos entre delincuentes y policías comunitarios, en las inmediaciones del poblado de Zoyapezco, municipio de Chilapa de Álvarez.

En un video publicado este domingo, por la CRAC-PF, de los municipios de Chilapa, y José Joaquín Herrera, aparecen lo menores con palos, algunos en forma de armas, formados en posiciones militares (de guerrilla) en combate y leen un comunicado donde explican que son sobrevivientes de los enfrentamientos ocurridos en enero pasado en el poblado Rincón de Chautla. Además, advierten que participarán activamente con la policía comunitaria para enfrentar a “Los Ardillos”.

Además informan que llevan varios años en la organización de su Policía Comunitaria para combatir la violencia, la extorsión y el ser obligados a cultivar amapola por parte de estas bandas criminales, quienes controlan las presidencias municipales de la región montañosa de la entidad.

En el comunicado, un niño explicó que: “la violencia en esa zona inició en 2015 y el pasado 27 de enero integrantes de Los Ardillos irrumpió en el pueblo y disparó contra policías comunitarios y habitantes de Rincón de Chautla.

También pidieron al presidente Andrés Manuel López Obrador el envío de tropas de la Guardia Nacional, y la intervención de otras instituciones como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), del Ejército Mexicano, del fiscal estatal y de los ayuntamientos relacionados con estos hechos.

“Es nuestra palabra contra la de los sicarios: nos matan a un policía comunitario y vamos por 10 sicarios. Fuimos atacados los niños y las niñas que hoy somos sobrevivientes de un ataque sanguinario. Seguimos en la lucha porque sabemos que van a regresar y a atacar de vuelta a nuestra policía comunitaria”, aseguró. Acto seguido ordena a sus compañeros iniciar los ejercicios militares de combate, con palos simulando armas de fuego.