Juan Carlos N y su pareja, Patricia N, conocidos como «los monstruos de Ecatepec» fueron declarados culpables por un tribunal de la Ciudad de México, por lo que recibieron una sentencia de 15 años de prisión por la muerte de Nancy Noemí, quien fue asesinada y descuartizada en la colonia Jardines de Morelos, del municipio de Ecatepec.

Sobre los indiciados pesan acusaciones por los delitos de feminicidio, trata de personas y desaparición forzada.

Al momento de su captura, Juan Carlos confesó haber matado al menos a unas 20 mujeres, aunque las investigaciones señalan que podría haber más víctimas.

La pareja atraía a las mujeres hasta su domicilio, donde las asesinaban y desmembraban sus cuerpos. De hecho, Juan Carlos vendía sus huesos a una persona que aún no ha sido identificada, mientras que el resto de los cadáveres era depositado en un terreno baldío cercano a su casa o eran conservados en cubetas y bolsas de plástico.

La pareja fue detenida en octubre, cuando trasladaban los restos de Nancy Noemi en una carriola.

La audiencia fue realizada la mañana de este miércoles en los juzgados del Tribunal de Juicios Orales del distrito de Ecatepec y la sentencia correspondió al delito de desaparición de personas, mientras que se reclasificó el delito de irrespeto de los muertos, debido a que en las diligencias periciales, se comprobó que los restos que llevaban en la carriola eran los de Nancy Noemí y los de Arlet, por eso fue la reclasificación del delito.

Durante la audiencia la mamá de Nancy Noemí, María Eugenia Solorio, no pudo reprimir el dolor por el asesinato de su hija y le gritó: “voy por sus hijos”. Y agregó: “No es nada de lo que les quiero hacer, pero por lo menos me desahogué un poquito. Yo sé que sus hijos no tienen la culpa, pero tenía que decirlo”.

Sin embargo, la pareja se mostró sonriente como siempre, hasta el momento de recibir la sentencia, la primera de las ocho que pesan sobre ellos.

Así les den una prisión vitalicia, a mí de nada me sirve porque con nada me pagan la vida de mi hija y el dolor que sufren mis nietas al ver que no está su mamá. No hay justicia”, expresó María Eugenia.