La noche del martes fue ejecutado Jorge “N”, conocido como “El Rey Pirata” y conocido en Tepito como el principal distribuidor de tenis y zapatos pirata a mercados y tianguis de la Ciudad. Su cuerpo fue encontrado en una de sus bodegas, donde según el testimonio de sus familiares, se vería con alguien.
De acuerdo a los primeros reportes, el homicidio estaría vinculado con la extorsión, pues aparentemente el occiso se negó a seguir pagando “derecho de piso” a integrantes de La Unión Tepito, organización delictiva dirigida por Roberto Moyado Esparza, “El Betito”.
Apenas en febrero la víctima ya había denunciado que lo extorsionaban, pero debió seguir pagando por el permiso para seguir realizando sus actividades.
Cuatro horas después de que fuera reportado el hecho, la Policía Federal, en coordinación con agentes de la Procuraduría General de la República (PGR) y elementos de la policía capitalina, irrumpieron dos mercados donde Jorge “N” tenía varios locales y eran uno de los principales puntos de venta de mercancía apócrifa.
Según las autoridades, después de casi tres horas de enfrentamientos, comerciantes y ambulantes que se opusieron a la redada que además dejó a seis policías heridos, se decomisaron 30 toneladas de tenis y zapatos piratas, además se colocaron sellos de clausura a cuatro locales por vender la mercancía, todos pertenecientes a Jorge “N”.
A pesar del operativo, que incluyó la participación de la Policía Federal y de la Procuraduría capitalina, los ajustes de cuenta continuaron, pues la madrugada del jueves el cuerpo de un joven de entre 25 y 30 años, fue encontrado dentro de un tambo en medio de los puestos ambulantes del barrio bravo con un narcomensaje: “Fuerza Anti Unión. Sigues tú Hormiga y Chato, sigue la limpia”
El cadáver fue hallado por comerciantes que se disponían a armar sus puestos, alrededor de las 6:00 horas en la esquina de Toltecas y Fray Bartolomé de las Casas.
La víctima fue reconocida como un “gatillero y extorsionador” de la Unión Tepito.
Los nombres que se mencionan en el mensaje (“Hormiga” y “Chato”), según información que ha recabado la Procuraduría de la Ciudad de México llevan al círculo cercano a Roberto Moyado Esparza, y aún no identifican a los integrantes de la célula que firma como Antiunión y que presuntamente son sicarios contratados por los mismos comerciantes, cansados de pagar extorsiones.