Mariana Arceo, una mexicana que busca de ser la ‘guerrera perfecta’

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during the modern pentathlon competition, the Womens Laser-Run competition at the XVIII Pan American Games Lima 2019, at the Chorrillos Military School, on July 27, 2019. <br><br> durante la competencia de pentatlón moderno competencia de Laser-Run Femenino en los XVIII Juegos Panamericanos Lima 2019, en la Escuela Militar de Chorrillos, el 27 de Julio de 2019.

Para la pentatleta mexicana Mariana Arceo, el boleto a los Juegos Olímpicos de Tokio 2021 no basta, el enfoque es claro, su meta es una medalla, más ahora tras conseguir su máximo triunfo, ser sobreviviente de Covid-19.

Desde su alta médica, para la sargento 2/o. Aux. de Educación Física y Deportes en la Secretaría da Defensa Nacional, la perspectiva de la vida cambió, no sólo por experimentar una larga y dura recuperación de casi tres meses, sino porque aprendió a disfrutar cada elemento de su entorno; su tiempo, su familia, y lo que más ama, el deporte.

En exclusiva para CAMPO MARTE, Mariana Arceo Gutiérrez narra cómo su vida cambió a partir de marzo de 2019, tan de repente, como para millones de personas en el mundo, luego de que se anunciara la pandemia del virus del coronavirus SARS-COV2, que en México suma una cifra superior a las 70 mil muertes.

Fue en los primeros días de marzo cuando la atleta inicialmente difundió que una persona había dado positivo por Covid-19 en la misma instalación deportiva en la que se encontraba realizando un campamento de preparación, en España.

Días después, la deportista vio derrumbada la posibilidad de competir en la Copa del Mundo de Bulgaria, como parte de su preparación para los Juegos Olímpicos de Tokio, evento que finalmente también se suspendió.

Así, la pentatleta mexicana regresó a suelo mexicano luego de estar dos semanas en Barcelona, llegó el domingo 15 de marzo ya con los síntomas de Covid. De este modo, la ganadora de la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Lima fue la primera atleta mexicana que se fue diagnosticado con coronavirus, tras presentar un cuadro de neumonía.

Dicho por la misma Arceo, «Estaba encerrada en un lugar donde solo estaban vestidos como astronautas. Ahí te cae el veinte de que puedes hacer daño, de que algo malo está pasando, y cuando sabes que es a nivel global y no hay una cura te entran muchos miedos de no saber lo que va a pasar con tu vida».

Como lo reitera, vivió momento de mucha angustia, «Traté de ser muy positiva, tuve momentos de crisis, no lo puedo negar, porque sería muy falso. Sí las tuve, pero ahora estoy aquí y puedo contar la historia, puedo decir que hay esperanzas y que el cuerpo y la mente son increíbles».

“Lo que viví fue la competencia más importante, fue una competencia donde estaba peleando por mi vida. Me dejó una experiencia muy dolorosa que no quisiera volver a sentir”, confiesa.

Arceo mencionó que no tuvo secuelas graves después de superar el covid-19, y no se le dificultó volver a su ritmo de entrenamiento. La clave fue tiempo y paciencia. “De hecho mi entrenador está admirado de que me pude recuperar tan rápido, pero siento que mis deseos, mi mente y la memoria de mi cuerpo sí me ayudó bastante; afortunadamente ya estoy corriendo muy bien, creo que van a venir cosas muy padres. Todo esto me trajo algo positivo y fueron las ganas de ser la mejor del mundo, las ganas de seguir adelante, de vivir y de disfrutar”.

Por ello, al dar vuelta a la página reconoce que además de recuperar salud, la experiencia de vivir en carne propia esta pandemia, le enseñó a “disfrutar cada día, gozar mucho lo que hago y poder regresar a competir. Ya anhelo mucho volver a los entrenamientos y que ya comience la temporada para hacer lo que más me gusta, el deporte”.

“Fueron tres meses muy duros, uno en el hospital, uno en recuperación y otro en rehabilitación. Como deportista siempre llevamos al extremo a nuestro cuerpo, pero ahora entiendo que debemos cuidarnos más, que nuestro cuerpo es lo primordial, nuestra salud”, sentenció.

Mariana Arceo y legado al deporte

Una vez que dejó atrás su experiencia con el Covid-19, hablar de legado regularmente aplica a quienes están en la parte final de su carrera, sin embargo, para Mariana no es así. Tiene un objetivo, popularizar el pentatlón moderno o por lo menos, abrir el camino de la práctica deportiva masiva.

La carrera de Arceo como deportista de alto rendimiento comenzó desde hace 12 años cuando se interesó por el Pentatlón Moderno, donde se practican cinco disciplinas distintas: equitación, natación, tiro de precisión, esgrima y carrera a campo traviesa.

Sin embargo, la misma Mariana reconoce que el alto rendimiento no es un camino fácil, que lo principal es acercar a las nuevas generaciones al deporte.

“Se necesitan varios elementos. Todo comienza con la educación de los padres de familia, que vean el deporte como una oportunidad de desarrollo para sus hijos. Además,  deben crearse programas donde actividad física se convierta en un hábito y los planes deportivos no sólo estén en educación básica, sino que tenga un seguimiento hasta la universidad”.

“En México tenemos el deporte federado, en cambio, en Estados Unidos es universitario, donde los jóvenes hacen deporte, debemos tomar algunas experiencia de otros países”, describe.

“El deporte logra una educación completa, a niños y padres, una oportunidad de desarrollo mental, emocional y física. Incluso, sin ver la opción del deporte profesional, ésta llega solita como consecuencia de un estilo de vida”.

“Una de mis metas es seguir aportando al deporte toda la experiencia y aprovechar las oportunidades que se puedan presentar para ofrecerlas de la mejorar manera a la sociedad y a la juventud, ya que estoy enfocada a los jóvenes”, dijo.

A pesar de su corta edad y de que aún le quedan muchos años al más alto nivel, Arceo ya piensa en el futuro, de ahí nació la Fundación Mariana Arceo A.C., la cual confiesa tiene el objetivo principal de hacer llegar el deporte a zonas de nuestro país que no cuentan con infraestructura deportiva ni con posibilidades. Otro de los compromisos es hacer eventos para que más personas tuvieran posibilidad de conocer los diferentes deportes que se realizan en el país a nivel amateur y profesional, fomentando todas las disciplinas.

Mariana su combinación de éxito con el verde olivo

Por fortuna, como la misma Mariana Arceo comenta, los Juegos Olímpicos en Tokio se aplazaron, dándole la oportunidad de llegar plena a la competencia, la cual podría convertirse en el colofón de una carrera ascendente.

Como muestran sus distintos éxitos en su carrera profesional, comenzó desde 2013, con su conquista en el Mundial Junior, Hungría, pasando por un primer lugar en el Mundial Universitario de 2015 y un segundo sitio en el Campeonato Panamericano, Buenos Aires, en 2016, entre otros logros a sus entonces 23 años.

Sin embargo, conforme avanzaba su camino atlético, el entorno fue cada vez más complicado. La combinación entre deporte, estudio y trabajo se sumaron a las exigencias del mismo deporte, por lo que su carrera estuvo en riesgo.

De pronto, surgió una oportunidad, la de incorporarse a  Fuerzas Armadas, situación que hoy confiesa fue uno de los motivos por los que no declinó a seguir adelante en el deporte.

“Históricamente los pentatletas habían sido militares, el pentatlón moderno es un deporte militar, para sacar al guerreo perfecto, el que dominaba cinco pruebas era el mejor”, relata.

“En 2016, cuando decidí que quería dedicar mi vida a ser atleta, trabajaba, estudiaba y entrenaba, eso era una limitante; sabía que no iba a poder llegar a la meta que quería, ir a la Juegos Olímpicos”.

“Metí una solicitud al Ejército, ya estaba en la Selección Nacional pero aún sin resultados muy destacados, sin embargo, el Ejército confió en mí. Desde ese momento sabía que era una gran responsabilidad. Ya no sólo me representaba a mí, sino a la institución y al país”, relata.

Con el cobijo del verde olivo, Mariana confiesa que ese 2016 fue el trampolín que la llevó al mejor momento de su carrera, pues gracias al apoyo de la Sedena pudo dedicarse de lleno al deporte, “Todo comenzó a cambiar, ahí fue comencé a destacar, en 2017 los resultados comenzaron verse, rompí el record nacional de natación en 200 metros, la marca nacional de esgrima”.

En suma, en 2018 logró el tercer lugar en relevos mixtos de la Copa del Mundo, Los Ángeles, el oro en el mundial Budapest 2019 y culminó quedando en la cima del los Juegos Panamericanos Lima 2019, con el metal áureo.

“La Institución (Sedena) me ha respaldado, me da la seguridad y fortaleza para crecer. Ser deportista del Ejército es un compromiso de obtener resultados. Nuestro reto es subir de grado. Por cada medalla ascendemos, es una recompensa a nuestro esfuerzo de estar compitiendo no sólo en el país, sino a nivel mundial”, asegura.

Sin embargo, Mariana confiesa que no es un camino fácil, “Tienes una gran responsabilidad, con privilegios y sanciones, como todo militar, sabes perfectamente que hay una firme disciplina que debes seguir por el simple hecho de portar el uniforme. Al final, como deportista somos la imagen del Ejército, nosotros damos la cara a nivel internacional”.

2021, el año más importante para Mariana Arceo

La meta está fija en los Juegos Olímpicos de Tokio 2021, “Sueño con estar en el podio, para eso se pelea. Nunca hay que colgarse una medalla antes de tiempo, pero si trabajar bajo el enfoque de conseguir una”.

“El pentatlón es un deporte que te reta en todo momento, no basta ser bueno en una prueba, sino debes ser bueno en las cinco. Nunca dejas de aprender, debía ser tan precisa en el tiro, tan rápida en la natación, tan resistente en la carrera… Hasta la fecha sigo sin saber si tengo algún límite, eso es lo que nos gusta a los seres humanos, ir luchando, ver cómo evolucionas y mirar que has ido creciendo. Hasta el momento en mi carrera ha sido ascendente, espero seguir así”.

En espera de que la temporada comience, si hay alguien que sabe que la vida tiene varias fases de exigencia es Mariana Arceo, un aprendizaje que reforzó gracias al pentatlón moderno, pero también siguiendo los pasos de sus ídolo, como la tres veces medallista olímpica, María del Rosario Espinoza.

“Cuando llego al CNAR (Centro Nacional de Desarrollo de Talentos Deportivos y Alto Rendimiento) (CNAR) me encuentro a María, tres veces medallistas olímpica, entrenando de la misma manera, como si no hubiera ganado nada, eso es de admirarse, más ahora que lo he vivido, porque ganar es difícil, pero mantenerse, es aún más”.

Así, Mariana se dice lista para lo que venga, a un año de competir en los Juegos Olímpicos de Tokio trabaja paso a paso, en busca de concretar el sueño, una medalla en la máxima justa atlética.