Los “Monstruos” del narco: instrumentos de guerra entre cárteles

75
Vehiculos monstruo

La Fiscalía General de la República (FGR), a través de la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR), en su Delegación en Michoacán, inició carpetas de investigación en contra de quien o quienes resulten responsables del delito de violación a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.

De acuerdo con el expediente, derivado del Informe Policial Homologado (IPH), elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), al realizar recorridos de vigilancia, se constituyeron sobre caminos de terracería localizados en inmediaciones del lugar conocido como Las Carmelitas, perteneciente al municipio de Uruapan.

En el lugar aseguraron cinco vehículos con blindaje artesanal, conocidos como monstruos, y dos automóviles más.

Al efectuar una inspección en el interior de los automotores aseguraron 60 cartuchos para fusil, cinco cascos balísticos, 47 porta cargadores, dos chalecos balísticos, botas, pantalones y camisolas tácticas.

Como estos vehículos, las autoridades de México han destruido cerca de una veintena de “narcotanques”, una muestra del poder económico y la evolución de los cárteles en ese país.

Apenas la semana pasada, la Fiscalía General de la República (FGR) trituró un total de 23 vehículos blindados, presuntamente al servicio de organizaciones criminales, según un comunicado divulgado el 24 de julio. La demolición se realizó en instalaciones de la FGR de Reynosa, ciudad que se disputan cárteles narco en el estado de Tamaulipas, en la frontera noreste de México.

Las fotografías divulgadas por las autoridades dejaban ver camionetas pickup adaptadas con placas blindadas, vidrios antibalas y torretas para ametralladoras, entre otros aditamentos de tipo militar. Estas camionetas se conocen popularmente como monstruos o narcotanques.

¿Qué son los “Monstruos”?

Los Monstruos son vehículos pesados equipados con blindaje artesanal de alto nivel y resistencia, los cuales ayudan a los miembros del crimen organizado a combatir contra sus rivales, ya que en muchas ocasiones dichos monstruos sirven como tanques de combate.

En realidad estos monstruos por lo general suelen ser vehículos comunes y corrientes, los cuales son modificados con un blindaje artesanal, es decir, son construidos por los narcotraficantes con materiales reciclados, tales como bases de camiones de volteo, tractocamiones, camionetas de valores y otro tipo de vehículos usados.

Además los “camiones monstruos” utilizan protecciones con armas blindadas en la parte trasera, tales como ametralladoras Barret 50,  con monturas fijas dentro de los vehículos, por si fuera poco tiene vidrios de alto blindaje de aproximadamente 25 mm de grosor, incluso llantas antiponchadura.

630 vehículos blindados en cuatro años

De acuerdo al medio especializado, Insight Crime, los 23 narcotanques chatarrizados el pasado 24 de julio representan solo una fracción de los 630 vehículos blindados confiscados por la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena) desde comienzos de 2018 hasta la fecha. Tamaulipas representa más de una tercera parte de los decomisos; de 231 vehículos acorazados confiscados por las autoridades en ese estado, 42 se clasificaron como narcotanques.

En un comunicado oficial de julio de 2022, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas (FGJ) afirmaba haber expropiado y destruido 257 automotores a los cárteles desde 2019 a la fecha. De esos, 163 eran narcotanques.

Los narcotanques aparecieron en México alrededor del 2010, cuando el Cartel del Golfo y los Zetas innovaron con el desarrollo de los vehículos modificados. Por lo general, se adaptaban las camionetas con blindaje total diseñado para soportar los ataques de otros cárteles.

Los narcos usan talleres clandestinos para la adaptación de los automotores, en su mayoría camionetas y SUV como el Ford F-350, Dodge RAM y Chevrolet Tahoe. Además, los cárteles blindan los automóviles con acero antibalas de fabricantes suecos, según informó Proceso.

El sorprendente número de narcotanques incautados por las autoridades mexicanas no solo demuestra el músculo financiero de los cárteles del país, sino también la importancia de estos vehículos para infligir daño a grupos rivales.

El uso de camionetas modificadas como medio para controlar territorios estratégicos sigue siendo amplio, a pesar de que algunos de los grandes cárteles están entrando en una era de producción de drogas sintéticas, además del uso de tecnología, como ataques por medio de drones.

Los llamados “monstruos” se encuentran en zonas azotadas por la violencia y la disputa entre varias bandas criminales. Ejemplo de ello es Tamaulipas, aunque también Michoacán, pues ahí el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) se disputa territorios con el conglomerado Cárteles Unidos.

*Con información de Infobae e Insightcrime