Un juez federal rechazó girar órdenes de aprehensión contra de tres policías federales, presuntamente relacionados con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

David Calderón Blanc, Juez Primero de Distrito en Procesos Penales Federales de Matamoros, Tamaulipas, negó la orden, bajo el argumento de que faltan pruebas contundentes sobre la participación de los uniformados en los delitos de secuestro en agravio de los estudiantes.

Según fuentes federales, la Procuraduría General de la República (PGR) basó su acusación en una conclusión realizada por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) que afirmó que los uniformados fueron omisos para impedir el plagio de los jóvenes, lo que provocó su desaparición.

El GIEI comprobó que la corporación estuvo al tanto de los movimientos de los normalistas desde que salieron de Chilpancingo y, pese a ello, tuvo una labor “displicente” y faltó a su obligación de prestar apoyo a los heridos.

De acuerdo con informes de la PGR, en el pliego de consignación también se planteó que hubo dos agentes de la Policía Federal a quienes se les comisionó investigar lo sucedido recién ocurrieron los hechos, la noche del 26 de septiembre de 2014 y acudieron al Palacio Municipal de Iguala, pero rompieron el protocolo de acción marcado para estas situaciones.

Sin embargo, el juez federal resolvió que esa tesis no puede ser probada, debido a que los elementos de la Policía Federal no tenían jurisdicción y, en su lugar, actuaron los policías municipales, los cuales más tarde entregaron a los estudiantes a la banda criminal Guerreros Unidos, que finalmente realizó la ejecución y desaparición de los cuerpos.