Los migrantes centroamericanos que buscan asilo político en EEUU no podrán ser obligados a esperar en México durante meses o hasta años a que el gobierno de ese país dé una respuesta a sus solicitudes.

Esto, luego a que el juez de Distrito Richard Seeborg  determinara que la política del Departamento de Seguridad Nacional «carece de suficientes protecciones contra los extranjeros que son devueltos a lugares donde enfrentan riesgos indebidos para sus vidas o su libertad».

Esta determinación supone un nuevo revés al presidente Donald Trump en su intención de detener la migración a su país, que detuvo esta medida que entraría en vigor el pasado viernes.

El Departamento de Seguridad Nacional anunció el 1 de abril, que estaba organizando todo lo necesario para enviar a los migrantes de regreso a México, dado que la patrulla fronteriza enfrentaba un aumento en los cruces ilegales y el mandatario aseguraba que EEUU está «lleno» de personas y no podía recibir más migrantes latinoamericanos.

En respuesta, la organización civil American Civil Liberties Union (ACLU) reviró con el argumento de que someter a los inmigrantes a largas esperas en México los pondría en riesgo de ser secuestrados, asaltados sexualmente o asesinados.

La política del Departamento de Seguridad Nacional «carece de suficientes protecciones contra los extranjeros que son devueltos a lugares donde enfrentan riesgos indebidos para sus vidas o su libertad», agregó el juez, en su veredicto final.

Mientras que la ACLU indicó que los migrantes que solicitaron su apoyo mostraron «evidencia no disputada de que huyeron de sus hogares en El Salvador, Guatemala y Honduras para escapar de la violencia extrema, incluidas las violaciones y las amenazas de muerte, siguen experimentando agresiones físicas y verbales, y viven con temor a violencia futura en México”, aseguró Seeborg.

Sigue el arribo de migrantes a Chiapas

Mientras tanto, este viernes un nuevo grupo de migrantes ingresó a México por Ciudad Hidalgo, Chiapas, de forma violenta, de acuerdo a reportes del  Instituto Nacional de Migración, que reportó que los migrantes  rompieron el candado que cierra la reja fronteriza e ingresaron al país.

Entre las personas que ya se encontraban en el lugar más los migrantes recién arribados se logró un contingente de menos 800 personas, estimó la dependencia federal.

Los migrantes llegaron este lunes a la carretera Ciudad Hidalgo-Tapachula, en dirección a la ciudad de Tapachula.

Horas después, otro grupo de al menos 2 mil migrantes de El Salvador y Honduras principalmente, entró a México, pese a que su situación legal en México no se ha definido aún porque las oficinas de migración permanecen cerradas y no se han resuelto sus trámites.