Las fuerzas armadas son indestructibles.

Y lo son, porque desde la más profunda realidad, en su naturaleza, en su historia, en su doctrina y en su disciplina solamente han servido a México.

El Ejército, la Marina Armada y la Fuerza Aérea mexicanos simplemente no pueden desaparecer, y no desaparecen por la amenaza que puedan representar para un proyecto de nación, más bien no desaparecen por la amenaza que representaría esa debilidad para el Estado mexicano.

El que México no cuente con fuerzas armadas debilitaría al país en el concierto mundial. Los soldados de tierra, mar y aire son reconocidos en todo el mundo porque aún y a pesar de que coadyuvan a la seguridad pública con el uso legal de la fuerza y la violencia, sirven y protegen a la población cuando la naturaleza cobra lo que los humanos exceden, protegen a la población de que un gobernante dé permisos para construir en una colonia que al poco tiempo se inunda o se incendia. Protegen a la población de epidemias, de que lleguen a comunidades lejanas puntualmente libros de texto gratuitos. Sirven y protegen a la población enseñándola a aprovechar sus recursos, para que con lo que tiene pueda darle de comer a sus hijos. Sirven para llevar a la población que lo necesita alfabetización, para que los niños de México no crean las pendejadas que les prometen los políticos.

Nuestros soldados son reconocidos en el mundo por seguir soportando que, desde los últimos 20 años hasta hoy, en México se les transfiera la culpa y la responsabilidad de lo que sucede en materia de seguridad; se les reconoce que ellos si cumplen, aun y a pesar de que nadie desde su responsabilidad hace algo por la seguridad pública en este país.

Los militares han cumplido cabalmente sus misiones y sus responsabilidades, politizar su naturaleza es directamente proporcional a fracasar un proyecto de nación.

Las fuerzas armadas son indestructibles y se insiste en que no es por la toma o la imposición del poder, sino por las razones naturales que le dan democracia a un país, es decir, elecciones libres, contundencia a la clase política para que desarrolle política. En México las fuerzas armadas han contribuido en gran medida a que este país sea lo que es hoy, aun y a pesar de que no son los militares quienes eligen, ponen y disponen al presidente de México. Eso, para quien no lo entienda, se llama institucionalidad, darle legalidad y continuidad al Estado mexicano, no importando color o ideología, eso se llama ser la verdadera institución del Estado mexicano, misma que tiene que soportar, entender y digerir que existan quienes sugieran que este país se puede prescindir de las fuerzas armadas aun y a pesar de que alguno quieran utilizar como pretexto el no acatar la disciplina militar para qué, en una primera etapa la guardia nacional dé resultados lo mejor y lo más pronto posible.

Quien esté intentando poner a pelear a las fuerzas armadas contra la Policía Federal de verdad se están equivocando.

México, aun y a pesar de su historia, aun y a pesar de sus errores y aciertos, subsiste por las verdaderas instituciones de Estado.

Lo que suceda con la Policía Federal dependerá de la fortaleza que quiera tener la Guardia Nacional.

Lo que sucederá con las fuerzas armadas es lo de siempre… Han sido, son y serán indestructibles.

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@elibarrola

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