Tal como lo informó la semana pasada, el presidente Andrés Manuel López Obrador nombró la mañana de este jueves al general de brigada de Estado Mayor Luis Rodríguez Bucio como el primer comandante de la recién creada Guardia Nacional, pese a que uno de los grandes temas de debate que retrasaron la formación de este nuevo grupo de seguridad fue, precisamente, que el mando de la corporación estuviera a cargo de un civil y no de un militar (retirado o en activo).

Rodríguez Bucio cuenta con una licenciatura en administración militar, maestría en seguridad nacional, doctorado en defensa nacional, cursó estudios en Alemania y tiene experiencia en el combate contra el narcotráfico.

Durante su conferencia de prensa matutina, el mandatario también designó al general de brigada y Estado Mayor, Xicoténcatl de Azolohua Núñez Márquez como coordinador operativo institucional de la Guardia Nacional. Núñez Márquez está cerca del retiro, pero aún ejerce actividades para el Ejército.

Mientras que el almirante retirado Gabriel García Chávez también participará en el mando de este nuevo cuerpo de seguridad federal, junto con Patricia Rosalinda Trujillo Mariel, quien fungirá como comisaria general de la Policía Federal.

CNDH se inconforma

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) manifestó su rechazo al nombramiento del general Rodríguez Bucio al frente de la Guardia Nacional, junto con otros militares en activo que ocuparán altos cargos de esta corporación.

“En los términos constitucionales la Guardia Nacional se acotó a una adscripción civil. Lo óptimo es que hubiera tenido un perfil civil, hoy conocemos que tendrá un perfil militar. Pero no hay que hablar sobre si el general Rodríguez Bucio está en proceso de retiro, tenía que estar ya en retiro o con licencia”, cuestionó el ombudsman nacional, Luis Raúl González Pérez.

Respecto a las acciones que realizará la CNDH a partir de este hecho, González Pérez aseguró que la Comisión “estará atenta  a que en las leyes secundarias no se desvirtúe lo que está establecido en la Constitución, para que no se ignoren los acuerdos logrados, es decir, respetar los candados que logró poner la sociedad civil”.

Además indicó que la CNDH está abierta a promover una controversia constitucional contra la Guardia Nacional si activistas y organizaciones de la sociedad civil lo solicitan, siempre que existen las condiciones jurídicas para hacerlo.

“Siempre escuchamos propuestas de quien se acerca a ponernos elementos jurídicos. Estamos abiertos a esa posibilidad si hubiera casos de inconstitucionalidad, aunque por ahora no puedo yo pronunciarme”, concluyó.