La Fiscalía General de la República (FGR) comenzó el retiro de medidas de protección parciales con las que todavía contaban algunos testigos que proporcionaban información contra grupos de la delincuencia organizada.

Venus, una de estas personas, perdió el apoyo desde el 22 de julio, cuando le fue negada la protección para acudir de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) al Juzgado Noveno con sede en el Reclusorio Sur de la Ciudad de México, para testificar contra el exjefe regional de Los Zetas, Lucio Raúl Hernández Lechuga, alias “Lucky”, y Félix Pichardo Fernández, operador de ese grupo criminal, quienes se encuentran presos en  penales federales.

Esta decisión se tomó pese a que un juez federal ordenó a la FGR otorgar dar protección policial suficiente a Venus, pues consideró que su integridad física estaba amenazada con su testimonio y seguía siendo requerida en los tribunales sin las medidas de seguridad establecidas en la Ley Federal de Protección a Personas que Participan en el Procedimiento Penal.

En el oficio con número de folio FGR/CMI/AIC/PFM/DGTL/DGAAJ/00-6592/2019 del 22 de julio de 2019, la Policía Federal Ministerial (PFM) respondió a la solicitud del Ministerio Público Federal, adscrito a la Dirección General de Control de Procesos Penales en Materia de Delincuencia Organizada, que no era posible brindar la protección y el traslado de la testigo Venus, ya que dicha función estaba fuera de las atribuciones de los agentes ministeriales.

Venus es la única testigo que sigue acudiendo a los requerimientos judiciales, sin pertenecer ya al programa de testigos colaboradores, debido a que en junio de 2015 fue dada de baja por “presión sicológica de Eleazar Merino Cotero”.

Por ello, la testigo dijo a El Universal que ya no se presentará a las audiencias “hasta que cuente con medidas de protección”, debido a que, la Unidad Especializada en Investigación de Delitos en Materia de Secuestro de la SEIDO se había comprometido a garantizar su seguridad durante los traslados, aun cuando esto no incluyera salvaguardar su integridad física ni la de su familia.

Venus señaló que teme por su vida, debido a que este 7 de agosto tiene programada una serie de careos con Omar Treviño Morales, “El Z43”, y el jueves 26 de septiembre, con Miguel Ángel Treviño Morales, “El Z40”, mediante una videoconferencia y dijo que ha recibido amenazas de manera continua.

“Si la Policía Federal Ministerial sigue sin brindarme la atención debida, estaré imposibilitada materialmente para acudir a desahogar las diligencias a mi cargo”, enfatiza.

Actualmente hay otros 11 testigos inscritos en el programa y que el extitular antisecuestros de la SEIDO, Gualberto Ramírez Gutiérrez, le aseguró que:

“ya no me iban a requerir en ningún juzgado.  Sin embargo, a los 15 días de mi baja del programa de testigos colaboradores comenzaron a llegarme citatorios para que me presentara a los juzgados en los que estaba siendo requerida mi participación, derivada de que en algunos procesos contra miembros de Los Zetas mi testimonio había sido ofertado como prueba, de esto me entero porque la Unidad de Secuestros hizo públicos los domicilios en donde podía ser encontrada”.

“Posterior a mi baja [del programa] no hubo ningún ofrecimiento de medidas de protección hasta que la CNDH [Comisión Nacional de los Derechos Humanos] solicitó a la FGR medidas de protección, por lo que lo único que me ofrecieron fueron los traslados a las audiencias en los juzgados donde fuera requerida”, agregó.

Finalmente mencionó que en una casa ubicada en Tejocotes 9, en la colonia Bosques de las Lomas de la delegación Cuajimalpa, vivían 13 testigos que colaboraron con la entonces Procuraduría General de la República (PGR) y que se encontraban en condiciones de hacinamiento y vigilados por marinos y agentes de lo que fue la Agencia Federal de Investigación (AFI), además de que eran continuamente amenazados.

El mencionado inmueble perteneció al exlíder del Cártel del Golfo, Osiel Cárdenas Guillén, y es uno de los ocho que el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa habilitó para resguardar a más de 300 declarantes que llegaron a integrar el programa de testigos colaboradores.