Estudiantes de la Facultad de Medicina de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) mantienen un paro en protesta por el asesinato de tres compañeros y  un chofer de Uber, ocurrido el lunes en el municipio e Huejotzingo. Con veladoras y pancartas, los alumnos cerraron todos los accesos al recinto para exigir justicia.

A la protesta se unieron alumnos de las facultades de Derecho y Ciencias Sociales,  Lenguas y Psicología, donde la comunidad estudiantil analiza si toman de manera completa sus respectivas escuelas, pues hasta el momento se reportan paros parciales.

“Ni una bata menos”, «venimos a estudiar, no a morir» y «queremos salvar vidas, pero nos están matando», son algunos de los mensajes que los estudiantes muestran en sus pancartas.

Este martes se realizó una mega protesta de entre 6 mil y 10 mil personas por calles de Puebla para exigir justicia para  Javier Tirado Márquez, Ximena Quijano Hernández  y José Antonio Parada Cerpa, los estudiantes asesinados y Josué Vital Castillo, el chofer del vehículo Uber en el que viajaban.

Los inconformes portaron sus batas de médico para recorrer las calles del Centro de la capital poblana.

«Exigimos a los tres niveles de gobierno justicia y seguridad, no podemos seguir así. Nos sentimos con miedo y vivimos con miedo al salir a las calles para trasladarnos a la escuela y a nuestros hogares», dijeron durante su recorrido.

A la protesta se han unido estudiantes de otras instituciones privadas y choferes de Uber para exigir castigo para los responsables del multihomicidio y mejorar las condiciones de seguridad en el país. Al arribar a la sede del Gobierno del estado, una comisión de estudiantes sostuvo un encuentro con funcionarios estatales.

Así identificaron a las víctimas

Las víctimas, entre ellos dos estudiantes colombianos fueron hallados gracias a la señal del GPS del teléfono de uno de ellos que su mamá rastreó desde Colombia.

Angélica Cerpa, madre de José Antonio Parada Cerpa explicó a la revista Semana de ese país que estuvo en comunicación con su hijo, quien realizaba un intercambio estudiantil en Puebla, y le contó que iría a un carnaval en Huejotzingo junto con unos amigos, entre ellos Ximena Quijano Hernández.

El joven le envió fotos a su familia. La última vez que habló con su mamá fue a las 21:30 horas del domingo, cuando le dijo que tomaría un Uber para regresar a Puebla.

“Me dijo que estaba en la casa de un amigo y que iba a coger un Uber, se iban a ir a Puebla. En su celular él tiene el GPS, yo lo estuve siguiendo por el GPS y nunca salió del sector. Toda la madrugada estuve marcándoles y no contestaban”, dijo.

Al no obtener respuesta, la mañana del lunes se contactó con unos compañeros mexicanos de su hijo e iniciaron formalmente la búsqueda.

“Le di la ubicación de mi hijo al compañero con el que estuvieron  el domingo, y él se fue a buscarlos y allá fue y los encontró y los habían matado”, narró la madre y explicó que viajaría a México para recoger el cuerpo de su hijo.

​“Mataron a Ximena, mataron a mi hijo, mataron un compañero de ellos mexicano también del internado y al parecer también mataron al conductor del Uber”, abundó.

Aseguró que las autoridades mexicanas no se han comunicado con ellos, sólo el amigo de su hijo, quien estuvo pendiente del levantamiento de los cadáveres. “Con nosotros nadie se ha comunicado, de México nadie”, puntualizó.

Agregó que no pudo tratarse de un robo pues su hijo conservó su celular. “Mi hijo siempre estuvo con su celular, siempre acostumbraba esconderlo para que no se lo fueran a robar y gracias a ese celular fue que lo encontramos”.