A poco más de un año de su captura, el 2 de mayo de 2017, se concretó la extradición a Estados Unidos de Dámaso López Núñez, «El Licenciado», la cual resultaría primordial tanto para las autoridades estadounidenses como mexicanas, por la aportación testimonial que pueda obtenerse de su relación con «El Chapo» Guzmán, afirmó el encargado de despecho de la PGR, Alberto Elías Beltrán.
Segú el funcionario, significa «un parteaguas en la relación de cooperación entre ambos gobiernos, particularmente en lo que se refiere al intercambio de información».
El subprocurador Jurídico y de Asuntos Internacionales, en suplencia de procurador, aseguró que Estados Unidos y México han desarrollado una colaboración sin precedentes, dirigida al desmantelamiento de organizaciones criminales como el cártel de Sinaloa, del cual López Núñez era un líder de alto rango.
«Asimismo, promoverá la colaboración del extraditado con el Ministerio Público de la Federación, a fin de esclarecer casos que se encuentran en investigación en nuestro país, a través de los instrumentos bilaterales en materia de Asistencia Jurídica Mutua», indicó.
«Respecto a las causas penales que enfrenta Dámaso ‘L’ en México, se solicitará a cada uno de los jueces se suspenda el proceso, a efecto de no violentar garantías procesales y estar en posibilidad de reanudarlos una vez que se defina su situación jurídica en la unión americana».
López Núñez quedó a disposición del gobierno estadounidense para ser procesado ante la Corte Federal de Distrito para el Distrito Este de Virginia, por su probable responsabilidad en la comisión de los delitos de asociación delictuosa y contra la salud.
El capo es considerado como testigo clave en el juicio que se sigue contra Joaquín Guzmán Loera, el principal cabecilla del Cártel de Sinaloa, en una corte de Nueva York, que se tiene programado para septiembre de 2018.