Durante el primer trimestre del 2019 Petróleos Mexicanos (Pemex) localizó 2 mil 907 tomas clandestinas de combustible, pese a la estrategia para detener este delito y proteger la red de ductos que se ha convertido en uno de los negocios más lucrativos de la delincuencia organizada.

Esta cifra equivale a un aumento del 28% respecto a las 2 mil 274 tomas registradas en este mismo periodo del 2018, lo que impide el ahorro que tiene estimado el gobierno federal con el combate a este delito y que equivale a 50 mil millones de pesos por el combate al mencionado delito.

A partir de la implementación del nuevo plan de combate al huachicoleo, se detectaron y sellaron 633 tomas clandestinas más. Del este total, Hidalgo se mantiene como el estado con mayor incidencia con más de 994 perforaciones ilegales, un aumento de 252%, por lo que se mantiene como uno de los focos rojos a nivel nacional, luego que una toma se incendiara provocando la muerte de más de 130 personas en el municipio de Tlahuelilpan, el pasado 18 de enero.

El Estado de México fue la segundo estado con mayor incidencia, con 340 tomas, lo que equivale a un aumento del 61%, respecto al mismo periodo. Guanajuato es el tercer puesto con 287 ductos saboteados, seguida de Puebla con 269, con aumentos de 6.3 y 9.3%, respectivamente. Finalmente, Tamaulipas con 236, Veracruz con 214 y Jalisco 150, son las entidades donde hay prevalencia del robo de combustible.

Sin embargo, ha habido avances en otras ocho entidades, donde sí se ha logrado una reducción significativa, por ejemplo en Morelos, donde en el mismo periodo, no se han reportado eventos, contra 92 que ocurrieron el año pasado.

Sinaloa pasó de 204 a sólo ocho en lo que va de este 2019, es decir, 96% menos y Chihuahua pasó de 37 a siete, es decir, un 81.1 por ciento menos.

Finalmente, en la Ciudad de México, que se fortalecía como un centro estratégico para los ordeñadores de ductos, también redujo en 80% la incidencia delictiva, pues en 2019 van solo seis tomas, contra las 31 del año pasado.