El exdirector general de Pemex, Emilio Lozoya Austin, quien era buscado por la justicia mexicana desde mayo del 2019, salió alrededor de las 17:00 horas de este jueves, tiempo local, 10:00 horas tiempo de México, de la prisión de Navalcarnero, cerca de la ciudad de Madrid, rumbo a un aeropuerto de la zona de Madrid donde despegó el vuelo que lo trajo a México para enfrentar a la justicia.

Se le acusa de diferentes cargos de corrupción durante su gestión en Pemex, donde presuntamente participó en varios sobornos por parte de la constructora brasileña Odebretch a cambio de contratos del gobierno, así como de autorizar la compra fraudulenta de la empresa Agro Nitrogenados.

Al salir de prisión, Lozoya iba custodiado por la Guardia Civil, hasta que fue entregado a personal de la Fiscalía General de la República (FGR) para iniciar el vuelo de regreso a México.

Tras su llegada a la Ciudad de México, a las 00:46 horas de este día, a Lozoya se le aplicó de inmediato el protocolo correspondiente en el que el Ministerio Público Federal le leyó sus derechos y le informó que se le estaban ejecutando las órdenes de aprehensión por los casos Agronitrogenados y Odebrecht, y que desde ese momento quedaba detenido.

Lozoya Austin estaba prófugo de la justicia mexicana desde el 29 de mayo del 2019. Fue detenido en el sur de España el pasado 13 de febrero, en el fraccionamiento de lujo La Zagaleta, en la ciudad de Málaga y fue encarcelado en una comisaría de policía, posteriormente en la prisión de Alhaurín de la Torre, en Andalucía, y finalmente en la cárcel Madrid IV, de Navalcarnero.

Informará sobre presuntos fraudes como Odebrecht: AMLO

Por su parte, el presidente Andrés Manuel López informó durante su conferencia mañanera de este jueves que su llegada a México es “muy importante” porque se comprometió a informar sobre los actos de corrupción en el caso Odebrecht y otros ilícitos, “por lo que ayudará en la purificación de la vida pública y limpiar la corrupción del país”.

“El aceptó, de manera voluntaria, la extradición, y hay un compromiso de que va a informar sobre lo que sucedió acerca de los presuntos fraudes de los que se le acusa y va hablar, considero, de Odebrecht, y de otro tipo de ilícitos.

“Va a ser importante la extradición, porque lo mejor es desterrar la corrupción, estigmatizar la corrupción, llamar al corrupto por su nombre y que cuando menos pierdan su respetabilidad, porque antes robaban y no perdían su respetabilidad y se les ponía de ejemplo y se les consideraba muy hábiles, astutos, buenos para los negocios”, dijo.

¿De qué se le acusa?

Las acusaciones contra Emilio Lozoya son por numerosos casos de corrupción, principalmente sus  sus negocios con Alonso Ancira, es expresidente de la empresa de Altos Hornos de México (AHMSA), quien espera de que se formalice su extradición tras haber perdido un juicio ante la Audiencia Nacional de España, misma instancia que procesó el caso de Lozoya.

La segunda rama de la investigación son las acusaciones en su contra por presuntos negocios con la filial en México de la constructora Oderbrecht, a través del “superintendente” de empresa, Luis Alberto de Meneses Weyll. Además se le responsabiliza por la ampliación de los contratos en México que recibió la constructora a partir del 2012, principalmente en tres estados, Veracruz, Hidalgo y Tamaulipas, que eran gobernados por su partido, el PRI.

Por estos asuntos se le imputaron cargos por lavado de dinero, cohecho y fraude, por los que fueron emitidas dos órdenes de aprehensión en su contra por presuntas operaciones de lavado de dinero derivadas de los presuntos sobornos recibidos tanto por Oderbrecht y AHMSA. También fue inhabilitado por 10 años por la Secretaría de la Función Pública (SFP), por haber recibido hasta 12.9 millones de dólares por sobornos.

En el caso de Oderbrecht , presuntamente recibió al menos 9.15 millones de dólares en sobornos a cambio de favorecer la asignación de contratos.

Con estos recursos, la esposa de Emilio Lozoya, Marielle Heckes, presuntamente adquirió una residencia en Ixtapa, Guerrero, con un valor de alrededor de 1.9 millones de dólares.

La otra orden de aprehensión es por una acusación de haber recibido sobornos de más de 3.4 millones de dólares de AHMSA para favorecerla en el futuro con contratos del sector fertilizantes, según una denuncia presentada por Pemex en marzo de 2019 y de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) en mayo de ese año.

La administración de Lozoya justificó la compra en ese momento porque serviría para reactivar su negocio de fertilizantes.

En las acusaciones, se establece que Lozoya Austin promovió en 2013 ante el Consejo de Administración de Pemex la compra de la planta de fertilizantes Agro Nitrogenados a AHMSA a un sobreprecio cercano a 500 millones de dólares, pese a que la planta estaba valuada entre 50 y 240 millones de dólares.

Adicionalmente, el 29 de enero de 2020 el actual director de Pemex, Octavio Romero Oropeza, señaló que la petrolera adquirió acciones del astillero gallego “Hijos de J. Barrera”, que estaba por declararse en quiebra, bajo la autorización de Lozoya Austin.

¿Quién es Emilio Lozoya?

Emilio Lozoya Austin es hijo de Emilio Lozoya Thalmann, ex secretario de Energía, Minas e Industria Paraestatal en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari y nieto de Jesús Lozoya Solís, exgobernador de Chihuahua.

Nació en Chihuahua, Chihuahua, en 1974. Es licenciado en Economía por el ITAM y licenciado en Derecho por la UNAM; también estudió una maestría en Administración Pública en la Universidad de Harvard. Antes de llegar a la dirección de Pemex fungió como director para América Latina del Foro Económico Mundial, ejecutivo del Banco Interamericano de Desarrollo y miembro del Consejo de Administración del grupo empresarial español OHL.

A pesar de que su padre fue una figura importante en el sector energético del país,  Emilio Lozoya inició como analista del Banco de México. Posteriormente, entre  enero-mayo de 2012 trabajó en la campaña electoral de Enrique Peña Nieto a la Presidencia, como coordinador de vinculación internacional, donde conoció a Luis Alberto Meneses, director general de Odebrecht en México.

En julio de 2012 se integró al equipo de transición del gobierno de Enrique Peña y para noviembre ya pudo comprar una casa valuada en unos 38 millones de pesos.

En diciembre de 2012 fue nombrado director general de Pemex  y desde ese momento, recibió de la constructora brasileña 6 millones de dólares, de acuerdo con Luiz Antonio Mameri, presidente ejecutivo de Odebrecht para América Latina, en declaraciones a la justicia brasileña.

Emilio Lozoya fue una pieza importante dentro de la administración de Enrique Peña Nieto al impulsar la Reforma Energética. En diciembre de 2013 calificó de «logro histórico» su aprobación en el Congreso y dijo: “se fortalece a Pemex y abre mejores oportunidades de empleo e ingresos para los mexicanos”.

En julio de 2013, el Consejo de Administración de Pemex a través de su filial PMI Comercio Internacional, S.A. de C.V., autoriza la compra de la planta Agro Nitrogenados a AHMSA pese a que la instalación tenía 14 años sin operar. En diciembre se concreta la adquisición de la planta.

En ese mismo mes un directivo de AHMSA presuntamente compró a nombre de la esposa de Emilio Lozoya, Marielle Helene Eckes, una residencia en Ixtapa, Guerrero, valuada en 1.9 millones de dólares.

Entre febrero y marzo de 2014 AHMSA depositó 3.7 millones de dólares a la cuenta de una empresa fachada utilizada por Odebrecht para el pago de sobornos.

En agosto de ese año, estimó que con la Reforma Energética en plenitud, para 2018 Pemex produciría 2.8 millones de barriles de crudo diarios, gracias a los negocios que entablaría la paraestatal con otras empresas privadas.También en ese año recibió el premio de «Ejecutivo Petrolero del Año» durante una cena de gala privada por la 35 Conferencia Oil & Money realizada en Londres, Inglaterra.

En febrero de 2016 Lozoya Austin renuncia a su cargo en Pemex y en abril fue vinculado a la red de sobornos que implementó Odebretch en Latinoamérica que fue denunciada en los “Panama Papers”, una investigación sobre los mecanismos utilizados por políticos, empresarios, artistas y otros, para evadir impuestos en sus países de origen en paraísos fiscales con operaciones offshores.

En agosto de 2017, la entonces Procuraduría General de la República (PGR) le envió un citatorio para comparecer por presuntamente haber recibido los 10 millones de dólares de soborno por Odebrecht.

Días antes, el periódico brasileño O’Globo reveló que Odebrecht habría pagado esta suma a  Lozoya Austin a cambio de ganar una licitación de 115 millones de dólares, para el proyecto de remodelación de la refinería Miguel Hidalgo, en Tula, Hidalgo.

El 22 de mayo de este año, la SFP inhabilitó al exfuncionario por un periodo de 10 años para ejercer cualquier cargo público, pues habría proporcionado información falsa en su declaración patrimonial y en dos ocasiones más omitió una cuenta bancaria “que registraba saldos de cientos de miles de pesos”.

Mientras que el 27 de mayo, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Púbñlico (SHCP) informó que le fueron bloqueadas sus cuentas bancarias debido a que se identificaron operaciones con recursos que no procedían de actividades licitas.