La Universidad Jesuita de Guadalajara presentó su informe más reciente, en el que analiza las reacciones en Twitter e Instagram luego de las masacres en Estados Unidos que tienen un denominador común: el odio al que es diferente.

Según la mitología, el minotauro es un ser con cuerpo de hombre y cabeza de toro. Salvaje como él solo y hambriento de carne humana, fue recluido en un laberinto para evitar que dañara a otros. Esta figura es, también, la metáfora que ha elegido Signa_Lab ITESO para su más reciente informe, en el que analiza el discurso de odio presente en los mensajes volcados en redes sociales a partir de los recientes tiroteos masivos en Estados Unidos. Sin embargo, lejos de contar con un Teseo que, hilo en mano, se interne en el laberinto para matar al minotauro, más bien parece que las paredes se han venido abajo y que la bestia salvaje está cada vez más suelta.

Tiroteos masivos. Armas, odio y crisis civilizatoria: el laberinto y el hilo perdido es el título del informe, publicado por el laboratorio de análisis de comportamiento de redes, de la universidad, el pasado 22 de agosto. Rossana Reguillo, profesora del ITESO y coordinadora de Signa_Lab, explica que desde hace tiempo el laboratorio ha seguido la pista a los mensajes de odio que proliferan en las redes sociales y que han ganado seguidores en Estados Unidos, España, Brasil y México.

“A partir de [la masacre en] Parkland, Florida, le empezamos a dar un seguimiento más puntual a los hechos que han venido ocurriendo en una cultura de amor a las armas y azuzados por la figura presidencial”, detalla Reguillo, quien equipara el discurso de odio en torno a los tiroteos con una bestia que emerge y que se intenta contener con retórica y condolencias, pero lo cierto es que “no se ve la manera de desarticular esta cultura de odio. Creemos que es una bestia que está escondida, pero lo cierto es que cada vez hay menos paredes que la contengan”.

Si bien es más que evidente el discurso racial en las masacres recientes, sobre todo en la que ocurrió hace unas semanas en El Paso, Texas, en México se vive una situación similar cuando se piensa en los discursos de odio contra los migrantes, por ejemplo.

Rossana Reguillo señala que todo esto se debe a que la sociedad está inmersa en “una dinámica instalada donde no se ha logrado aceptar la diferencia”, y vuelve al vecino país del norte para ejemplificar. “Antes de la llegada de Trump a la presidencia el odio estaba contenido de algún modo. Pero si todos los días le echas combustible, la dinámica se agudiza, es algo que se alimenta de ida y vuelta”.

Señala que en la vida cotidiana es más fácil que se propague un discurso de odio contra la otredad porque en muchos casos esa animadversión contra el otro sirve para afianzar las creencias propias, y que esta negación del otro se fortalece en el entorno digital, como han podido atestiguar desde Signa_Lab.

Sobre el trabajo más reciente del laboratorio, Reguillo Cruz explica que en esta ocasión tiene nuevas herramientas, ya que ha podido analizar el comportamiento de los usuarios de Instagram. Este análisis se suma al que ya hacía de Twitter y permite ampliar los alcances de los trabajos del laboratorio, sobre todo considerando que muchos usuarios de Facebook se han mudado a Instagram.

Entre los proyectos de Signa_Lab, adelanta la profesora, se encuentra el desarrollo, a manos de Diego Arredondo, de una herramienta que les va a permitir realizar grafos —representaciones gráficas de las interacciones de los usuarios— con fotografías, de modo que permita una mejor inmersión.

Reguillo recuerda que los informes y los materiales que prepara Signa_Lab no se limitan al comportamiento de las redes, ya que también buscan realizar análisis sociológicos, antropológicos y psicológicos. Esto, añade, permite que los materiales sean de interés para periodistas, académicos interesados en hacer cruces interdisciplinarios, estudiantes que están cada vez más relacionados con el entorno digital y gente curiosa que busca informarse.

Por esta razón, concluye Reguillo, están trabajando en las versiones finales del sitio web del laboratorio, donde pondrán a disposición de todos los interesados los trabajos que realizan y sus bases de datos.