Día Cero. A 3 años del “Culiacanazo”: las secuelas del fallido operativo

789
Ovidio Guzman

*Juan Manuel Aguilar Antonio

El 17 de octubre de 2019, al punto de las 7 AM el presidente Andrés Manuel López Obrador salió a dar su conferencia mañanera para presentar su agenda de comunicación y actividades durante el día. En esa conferencia indicó que, por la tarde, visitaría la Base Aérea Militar de Santa Lucía, para iniciar la construcción del aeropuerto ‘Felipe Ángeles’, lugar al que se traslado a las 10 AM. Posteriormente, a las 12 PM atendió una visita de Estado del presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, en Palacio Nacional, en lo que parecía un día cotidiano en el primer año de su gobierno.

Sin embargo, entre las 11 AM y 12 PM un gran convoy de vehículos de la Guardia Nacional, ubicado en un cuartel a las afueras de la ciudad de Culiacán, salió en plena luz del día en camino a la capital del Estado de Sinaloa para ejecutar un fallido operativo de captura a Ovidio Guzmán López, el cuál fue liberado después de que sicarios del Cartel de Sinaloa empezaran a atacar a objetivos gubernamentales y militares alrededor de la ciudad. De pronto, el miedo se cimbro en la ciudad de Culiacán, y partir de las redes sociales, principales Twitter, se empezaron a ver enormes torres de humo saliendo de autos y vehículos en llamas. Los elementos del Cartel de Sinaloa estaban bien equipados, con chalecos antibalas y ametralladoras pesadas, y después de que ocho militares fueron tomados como rehenes, se decidió liberar al objetivo.

Dicho episodio ha pasado de denominarse como “La batalla de Culiacán”, también conocida popularmente como el «Culiacanazo» o el «Jueves negro», por la población culichi residente de esta ciudad. En este evento, una recién nacida e inexperta Guardia Nacional fue testigo de una serie de enfrentamientos y bloqueos de vialidades por parte de la organización criminal del Cártel de Sinaloa. Sin otra alternativa, las fuerzas de seguridad del Ejército mexicano decidieron a liberar al Ovidio Guzmán López. Al día siguiente el entonces Secretario de Seguridad Pública Ciudadana, Alfonso Durazo, en conjunto con el Secretario de la Defensa Nacional, Luis Crescencio Sandoval, y el Secretario de Marina, Almirante José Rafael Ojeda Durán, el General de División DEM (Ret.) Audomaro Martínez Zapata, titular del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y el General Luis Rodriguez Bucio, Titular de la Guardia Nacional, salieron a primera hora de la mañana a dar un comunicado en el que presentaron un informe ejecutivo sobre lo ocurrido en Culiacán, la información en torno a decidir libera a Guzmán fue controvertida, sin embargo, el presidente la defendió asumiendo la responsabilidad de este acto.

El día de hoy se cumplen tres años de este evento, que nos develan a esta distancia, repasemos algunos datos:

  1. Una de las primeras derrotas de la naciente Guardia Nacional: El ceder ante los elementos del Cartel de Sinaloa y libera Guzmán López fue visto como un acto que daño la reputación y efigie de la recién creada Guardia Nacional. Mucho se cuestionó la utilización de técnicas en este tipo de operativos, como las utilizados por la SEMAR en la captura de personajes de Joaquin “El Chapo” Guzman Loera, o recientemente, de Rafael “Caro” Quintero, en efecto, la derrota marco severamente el animo de la naciente institución.
  2. El poco uso de la inteligencia del gabinete de seguridad: a dar la cara en torno a las consecuencias del Culiacanazo y de la liberación de Guzmán, salieron los titulares de la SEDENA, SEMAR, CNI, SSPC y GN, un total de cinco instituciones que cuentan con mecanismos de recopilación de inteligencia en materia de seguridad pública y nacional, la implementación del operativo fue un amargo sabor a la labor que realizan en la materia. La experiencia de este fracaso debe ser un nicho de resiliencia y mejora para el futuro.
  3. La ausencia de una estrategia de seguridad y combate al crimen organizado: después del Culiacanazo, los temas vinculados al crimen organizado perdieron una fuerte presencia en la agenda de gobierno del presidente López Obrador, no fue hasta la visita a Washington DC, y su reunión con Joe Biden, en julio de 2022, que se volvieron tema central de la agenda de gobierno. La duda, al día de hoy sigue existiendo, ¿cuál es la estrategia que se tiene para combatir a la delincuencia organizada? Este asunto, no nos ha sido aclarado del todo.
  4. El uso del terror por parte de los grupos del crimen organizado en las ciudades para alcanzar un objetivo particular: de entidades como Chiapas, a Tamaulipas, Guanajuato, Jalisco, Sonora, Chihuahua y Baja California, hemos visto replicarse la estrategia de los carteles del narcotráfico, de intimidar a la población civil y usar actos de terror, para escarmentar a las Fuerzas Armadas, la Guardia Nacional, o las policías municipales de utilizar los mismos medios en aras de obtener un beneficio.

Es probable que conforme pasen más años, reflexionemos más sobre el Culiacanazo, demos un vistazo a estos puntos y que sirvan para evitar que eventos como este, se materialicen de nuevo en el futuro.

*Twitter: @Travelerjm