De acuerdo con información de la Secretaría de Marina (Semar), la Policía Federal (PF) y la Fiscalía General de la República (FGR), en 12 años han sido detenidos 4 mil 350 menores de edad en diferentes operativos contra el crimen organizado, a lo largo de todo el país, precisamente con el inicio de la “guerra contra el narcotráfico”, implementada como estrategia de seguridad del presidente Felipe Calderón le declaró la guerra al narcotráfico.

De acuerdo con una investigación realizada por El Universal mediante solicitudes de información, la PF ha concentrado más de 90% de las capturas de menores de edad.

La entidad con mayor incidencia de menores detenidos por delincuencia organizada se encuentra en Chihuahua con 808 detenciones, seguida por Tamaulipas, 644; Guerrero, 470; Estado de México, 279; Michoacán, 277; Zacatecas, 206; Nuevo León, 204; Sonora, 176; Veracruz, 129; Ciudad de México, 106, y Baja California, 101.

La mayor cantidad de detenciones ocurrió entre 2010 y 2015 con 3 mil 48 casos, en los años más duros de la guerra contra el narcotráfico. Mientras que la concentración de menores delincuentes en Chihuahua y Tamaulipas se debe a que ahí se han asentado grandes cárteles.

De acuerdo con esta investigación, desde el 2005 las bandas criminales comenzaron a utilizar a menores, primordialmente como halcones, para informarlas sobre el movimiento de otros grupos delictivos, la presencia de cuerpos de seguridad y policías o bien para observar a posibles víctimas en las donde operan.

El objetivo de reclutar menores es que, si son detenidos, reciben penas menores que las de un adulto.

Normalmente, habitan en barrios marginados y tienen escasas oportunidades de desarrollo, por lo que perciben el crimen organizado como una forma de obtener dinero, por lo que son seducidos o secuestrados por la delincuencia.

Además, el 10% de las detenciones corresponden a mujeres, es decir 457 casos.

En el informe “Niñez, violencia y crimen organizado” de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y publicado en el 2015, señala que unos 30 mil niños mexicanos han cooperado activamente con grupos criminales en delitos como extorsión, piratería, así como tráfico de personas, de armas y drogas, pero a cambio de arriesgar su vida o su libertad, solo reciben un poco de dinero.

De acuerdo con expertos, esta posibilidad se da porque el gobierno no ofrece oportunidades a estos jóvenes para que tengan posibilidades de desarrollo, por lo que su única alternativa es la delincuencia.