En 2017 el promedio mensual de fraudes cibernéticos en comercio electrónico fue de 193 mil casos, es decir, 6 mil 433 al día, mientras que en 2016 se registraron 131 mil casos mensuales, de acuerdo a un reporte elaborado por la Estrategia Nacional de Ciberseguridad.
Según información del plan presentado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el Banco de México (Banxico), la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y la Unidad de Innovación y Estrategia Tecnológica de la Presidencia de la República, refiere que el monto reclamado en el primer trimestre de 2017 por los usuarios asciende a mil 167 millones de pesos, de los cuales se abonó 53% del total, y 90% de los asuntos se resolvieron a favor del usuario.
A su vez, en marzo de ese año se presentaron por lo menos 3 mil 682 situaciones de fraude cibernético en banca móvil, una cifra histórica.
En cuanto al medio por donde más se presenta el fraude cibernético, es el comercio electrónico (91%), aunque también destaca el incremento de las operaciones por internet para personas físicas y de banca móvil [167% y 74%, respectivamente, más que en 2016].
En respuesta, la División Científica de la Policía Federal implementó una estrategia de ciberseguridad para fortalecer el uso responsable de las tecnologías de información y comunicaciones; sin embargo, enfatiza el número de incidentes cibernéticos identificados, se triplicó de 2013 a 2016, pasando de cerca de 20 mil a más de 60 mil.
“Mientras que la presencia de sitios web apócrifos con fines de fraude se incrementó 11% entre 2015 y 2016, llegando a cerca de 5 mil. Otro problema es la propagación de virus informáticos, cuya afectación creció en México 57% entre 2015 y 2016, llegando a cerca de 40 mil eventos”, indica el documento.
Al momento se han atendido más de 51 mil denuncias ciudadanas y más de 200 mil incidentes cibernéticos. Asimismo se han desactivado cerca de 17 mil sitios fraudulentos y emitido más de 2 mil alertas de ciberseguridad.
“Existen riesgos y amenazas en el ciberespacio y también evolucionan las técnicas de generación de malware y conductas delictivas, incluso, más rápido de lo que puede reaccionar una política pública o la regulación, por ello, debemos prepararnos para conocer y atemperar los posibles riesgos que traerán las nuevas tecnologías”, señala el plan.
De acuerdo al reporte “Tendencias de seguridad en América Latina y el Caribe”, elaborado por la Organización de Estados Americanos (OEA) en 2014, el cibercrimen le cuesta al país, al año, entre 3 mil y 5 mil millones de dólares, además subraya que los riesgos y amenazas en el ciberespacio son problemas internacionales.
La Estrategia Nacional de Ciberseguridad plantea cinco objetivos estratégicos: economía e innovación, instituciones públicas, seguridad nacional, seguridad pública, sociedad y derechos, y asegura que en 2030 México “será una nación resiliente ante los riesgos y amenazas en el ciberespacio que aprovecha con responsabilidad el potencial de las tecnologías de la información y comunicaciones para el desarrollo sostenible en un entorno confiable para todo”.