La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNVB) informó que congeló las cuentas de ocho integrantes de las familias Hughes Acosta y Hughes Alcocer, quienes tienen un lazo de amistad con el exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, quien es investigado nuevamente por la presunta participación de empresas que desviaron recursos públicos durante su gestión.

En el 2015 cuando Víctor Ignacio Hughes Alcocer, ex subsecretario de Finanzas y Administración del gobierno de Guerrero y amigo cercano de Aguirre Rivero fue detenido junto con su hermano Henry Paul Hughes Alcocer y su sobrino Víctor Felipe Hughes Acosta. Los tres fueron traslados al penal del Altiplano acusados de lavado de dinero.

A Víctor Ignacio se le acusó de encabezar una red de lavado de dinero con sus familiares, así como con Carlos Mateo Aguirre Rivero hermano del exgobernador. También fueron acusados y aprehendidos otros cinco sobrinos: Paulo Ignacio, Mauricio Francisco, Carlos Alejandro, Jorge Eduardo y Víctor Felipe Hughes Acosta.

Esta red habría ayudado a desviar y lavar más de 287 millones de pesos provenientes de diferentes dependencias del gobierno estatal y de recursos federales, a través de tres empresas dedicadas a la construcción y otros giros comerciales en los años 2012, 2013 y 2014.

En su momento, la Procuraduría General de la República (PGR) encontró desvíos desde la Comisión Estatal del Agua, el Consejo Estatal de Seguridad Pública y la Comisión de Infraestructura Carretera y Aeroportuaria del Estado de Guerrero; así como de programas y convenios con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) y la Tesorería de la Federación.

Como resultado, fueron desviados 7 millones de pesos desde Constructora Trabesa S.A. de C.V., 20 millones de pesos por Comercializadora 2003 S.A. de C.V. y los 260 millones de pesos restantes a través de Comercializadora Topacio S.A. de C.V.

En consecuencia se les incautaron dos yates (El Delfín y Varepa), así como dos lanchas rápidas ancladas en Acapulco, con un costo de más de tres millones de dólares.

En el 2016, Víctor Ignacio Hughes fue puesto en libertad tras pagar una reparación de daños de 68 millones pesos, así como  100 mil pesos por obligaciones procesales y 134 mil 580 más para garantizar sanción pecuniaria. Por su parte, Henry Paul pagó 2 millones 320 mil pesos por reparación del daño, 100 mil por obligaciones procesales y 100 mil 640 más para garantizar sanción pecuniaria.

Los hermanos Hughes Acosta pagaron más de 2  millones de pesos, Paulo Ignacio Hughes Acosta pagó 1.7 millones y Mauricio Francisco erogó 456 mil pesos para salir en libertad.

Sin embargo, a finales del mes de enero se solicitó nuevamente congelar sus cuentas por el desvío de más de 287 millones de pesos de origen públicos.