A casi dos meses de la explosión de un ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex) en el municipio de Tlahuelilpan, Hidalgo, Alejandro Habib, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de esa entidad, señaló que hay restos de unas 58 personas sin identificar y que coinciden con el número de personas que fueron reportadas como desaparecidas.

El funcionario mencionó que, de acuerdo con especialistas, la correcta identificación de los restos puede tardar más de seis meses pues no cuentan con la participación de expertos o instancias internacionales, ya que utilizarán la tecnología del estado.

“Debido al grado de carbonización que presentan, es muy complicado llevar a cabo la debida identificación”, abundó.

Por su parte, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) abrió una queja de oficio para investigar si las dependencias federales que participaron en la atención de la emergencia (Pemex, el Ejército Mexicano y la Policía Federal) siguieron los protocolos vigentes.

Además, confirmó que hasta este momento no ha habido alguna queja de familiares de las víctimas, respecto a la actuación de autoridades estatales y ha habido una puntual atención de éstas.

“Si hay una violación a derechos humanos se puede exigir la reparación del daño por violación a derechos humanos, con independencia de la posible reparación del daño a la que un juez pueda condenar por la comisión de un delito, ya que los hechos que se originan por la comisión de un delito, el robo de combustible o fluidos, corresponden al orden federal”, explicó en un comunicado.

“Seguimos a la expectativa porque en cualquier momento se puede presentar una queja de familiares. De ser así corresponderá a la CNDH desahogarla por ser un caso de índole nacional. Esta comisión, comentó, nos solicitó un informe de las diligencias que realizamos; las entrevistas con familiares, las orientaciones y diligencias para acompañar el traslado de los restos”, concluyó el ombudsman estatal.