La disputa que tienen los cárteles de La Unión Tepito, la Anti-Unión, así como la célula criminal encabezada por “El Duke” por el control del tráfico de drogas en la Ciudad de México se lleva también al interior de los reclusorios de la capital. Este jueves, en el Reclusorio Oriente ocurrió un enfrentamiento entre internos, que dejó el saldo de un  muerto y ocho lesionados.

De acuerdo con las autoridades, estos grupos son responsables de arrojar restos humanos y colocar mensajes intimidatorios en contra de los custodios de dicho penal.

Este nuevo campo de batalla se debe a que los reclusorios son un buen lugar para realizar negocios ilícitos. Apenas el martes pasado una señora de 69 años fue detenida cuando pretendía sacar 100 mil pesos en efectivo del penal, al interior de una toalla sanitaria. La mujer reveló que todos los días de visita hacía lo mismo.

Como este tipo de casos, han sido detectados otros cuatro, con el mismo modo de operar en diversos reclusorios de la capital del país, de acuerdo con la carpeta de investigación con folio FGAM/GAM-4/UI-1C/ D/3222/09-2019, que se inició el pasado 10 de septiembre.

En el Reclusorio Oriente, con una población estimada en 9 mil internos, la situación empeoró con el ingreso de Roberto Moyado Esparza, “El Betito”, y Daniel García Ramírez, “El Pistache”, líderes de La Unión Tepito, quienes tomaron el control del penal y desencadenaron el enfrentamiento entre los reclusos del anexo siete contra internos de los dormitorios tres y seis.

Las autoridades reportaron que la pelea se registró a las 11:00 horas y que los internos heridos fueron trasladados a los hospitales Xoco y Belisario Domínguez para atenderlos de heridas con armas punzocortantes. Mientras que dos más sufrieron golpes severos en diversas partes del cuerpo.

El peritaje inicial reveló que alrededor de 40 internos participaron en las agresiones. En el anexo siete salió un grupo numeroso con armas blancas, en dirección al dormitorio tres.

En el camino se encontraron con algunos custodios e internos del dormitorio seis, donde inició la batalla y se requirió de cerca de 30 vigilantes para controlar la situación, explicó el subsecretario del Sistema Penitenciario de la Ciudad, Hazael Ruiz.

También debieron participar elementos tácticos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, con 500 efectivos de los agrupamientos Zorro, GOES y Thanatos. Temían que la situación se saliera de control, ya que ayer fue día de visita.

Fuentes de la procuraduría capitalina dijeron que la revuelta es consecuencia de las fricciones entre ambos grupos como el incendio de 15 de agosto en el dormitorio seis de este penal y que dejó tres personas muertas; así como las amenazas al director Ejecutivo de Seguridad Penitenciaria, Pablo López Jaramillo.

Al respecto, la secretaria de Gobierno capitalino, Rosa Icela Rodríguez, anunció la rotación de personal administrativo, operativo y custodios, para evitar más conflictos. Aclaró que los movimientos son por estrategia, no por actos de corrupción.

Destacó que desde el inicio de la actual administración se ha trabajado para mantener la gobernabilidad de los centros penitenciarios de la Ciudad de México, acabar con los grupos de poder y con los actos de corrupción. Además, destacó que del 5 de diciembre a la fecha se han trasladado a penales federales a 170 internos catalogados como de alta peligrosidad, mientras que en 2017 sólo movieron a 10 reos.