Andrés Manuel López Obrador reconoció que tomará más tiempo del estimado bajar los índices delictivos en el país, debido, principalmente a la falta de una estrategia de seguridad el sexenio pasado.

En su conferencia de prensa matutina de este martes, el mandatario explicó que “vamos a seguir avanzado en la disminución de delitos. Nos va a llevar más tiempo porque no había una estrategia para la seguridad, ni tenían la información de los homicidios que se cometían diariamente, se iniciaban las carpetas de investigación en 20 días. Nosotros tenemos información diaria, que es la que nos sirve para tomar decisiones”, comentó.

En el caso de Guanajuato, López Obrador reconoció que en los últimos días se ha incrementado el número de homicidios, por lo que diseñarán un plan especial para la entidad. “Ha habido muchos homicidios, sobre todo el sábado. Hay una coordinación entre el gobierno del estado y el federal, en particular con la Secretaría de Marina”, dijo.

“Hay una coordinación pero se arraigó mucho el problema de la violencia, se toleró por mucho tiempo y sí está haciendo crisis, pero estamos ya atendiendo este tema. Le puedo decir a la gente de Guanajuato que estamos ocupados porque hubo mucha desatención, en coordinación con el gobierno de Guanajuato porque en eso no puede haber diferencias partidistas”, destacó.

El inicio de este sexenio reporta las cifras más violentas de los últimos años, pero la solución de este problema, proveniente de la administración anterior, podría resolverse con la creación de la Guardia Nacional.

Seguridad para expresidentes

Por otra parte, el presidente afirmó que las escoltas que se asignarán a los expresidentes Vicente Fox y Felipe Calderón, que constará de ocho elementos de la Guardia Nacional, costarán al erario menos de 5 millones  pesos anuales. Una reducción significativa contra los 50 millones de pesos y 80 elementos que se destinaban a estas tareas en pasadas administraciones.

Reveló que el expresidente Calderón le envió una carta donde dijo sentirse preocupado porque en su administración inicio un combate directo contra la delincuencia organizada, por lo que “se siente desprotegido”. Sin embargo, López Obrador indicó que no daría más detalles para no afectar la dignidad del exmandatario.

Finalmente no quiso entrar en controversia con Fox Quesada sobre la supuesta contratación de una escolta armada para que el presidente entrara al Centro Fox, como lo denunció el expresidente, el titular del Ejecutivo reiteró:  “No me voy a meter, ese no es el tema, se trata de atender una demanda que se me hace”, dijo.