Habitantes de los 12 pueblos que conforman el municipio de Tecámac denunciando que los ejidatarios son extorsionados para que vendan sus tierras y que puedan ser destinadas a la construcción del Aeropuerto Internacional de Santa Lucía, por lo que reiteraron su oposición a que se inicien las obras en la Base Militar de Santa Lucía.

De acuerdo a los afectados, hay grupos que desde ya, los pretenden extorsionar con el dinero que obtendrán por la venta de sus tierras, aunque muchos de ellos aún no hayan llegado a un arreglo por esta venta.

Durante un foro celebrado este domingo en la comunidad de Los Reyes Acozac, los afectados mencionaron que los únicos beneficiarios de este proyecto serán los empresarios del ramo inmobiliario, turístico e inversionistas extranjeros y de gran capital en México, pero no los pobladores locales.

También participaron especialistas de la UNAM y del Colegio Mexiquense, quienes expusieron que el gobierno de la República oculta los impactos negativos que traerá la realización de un proyecto de esa magnitud.

“La construcción del Aeropuerto Internacional de Santa Lucía (AISL) representa para la cuenca de México, y particularmente para nuestros pueblos originarios y colonias populares que quedamos dentro de su área de impacto directo, un proyecto de devastación ambiental, destrucción, despojo y muerte”, señalaron.

Además, explicaron que su edificación contribuirá a los altos niveles de contaminación atmosférica en el Valle de México., especialmente las partículas PM 2.5. “Por ser tan diminutas, pueden ser inhaladas y penetrar directamente a la base craneal, provocando enfermedades crónico-degenerativas o a nivel del sistema respiratorio (…) ocasionando enfermedades que podrían derivar en muerte”, agregaron.

Además, aseguraron que la edificación empeorará las condiciones de vida de los vecinos de esa zona.

“Nuestra región ha jugado un rol de amortiguamiento ecológico, debido al suelo agrícola y a que su vegetación, por mínima que sea, captura el bióxido de carbono y demás contaminantes, al tiempo que oxigena el ambiente”, explicaron. “Su lugar será ocupado por vehículos que arrojarán gran contaminación al ambiente, aunada a la producida por los aviones mediante la quema de turbosina y el ruido de despegues o aterrizajes”.

Finalmente afectaba la cuenca Cuautitlán-Pachuca, lo que provocará, provocará escasez aguda de agua, así como otros daños: “Los pueblos de San Miguel Xaltocan, Reyes Acozac y Santa María Ajoloapan (…) quedarán sometidos a condiciones que afectarán su salud”.