Este miércoles un juez de Nueva York dictó una sentencia de cadena perpetua contra Joaquín Guzmán Loera, por delitos relacionados con el tráfico de drogas en EEUU, así como el uso de armas de fuego. Además, decretó la confiscación de 12 mil 666 millones 191 mil 704 dólares, producto de sus actividades ilegales.

Brian Cogan, juez federal del Tribunal Federal del Distrito Este con sede en Brooklyn, Nueva York, explicó que su sentencia está determinada por los estatutos federales de su país, luego que la Fiscalía comprobó una “maldad abrumadora tan severa” en el juicio en torno a los 10 cargos mayores y una “montaña de evidencia” en el caso.

“El Chapo” Guzmán, con un bigote y vestido con un traje gris no tuvo grandes reacciones al escuchar la sentencia.Poco después volteó a ver a su esposa, Emma Coronel, sentada entre el público quien se despidió de él con un gesto de la mano. El capo se tocó el corazón, le envío un beso y salió de la sala escoltado por policías.

Durante su declaración, previo a escuchar la sentencia, “El Chapo”, con voz a veces titubeante, pero clara, criticó su juicio como imparcial y acusó al juez de no anular el proceso cuando se divulgó que el jurado había violado las reglas de operación.

“Aquí no hubo justicia”, afirmó al leer su declaración escrita. Posteriormente agradeció a su esposa, a su madre y otros familiares, quienes, dijo, lo ayudaron a “soportar una tortura durante los últimos 30 meses”, debido a las condiciones en las que se encuentra recluido: en aislamiento, la calidad del aire, la falta de luz solar, no poder abrazar a sus hijas y no tener visitas de su esposa. Es lo más inhumano que pasado en mi vida y una falta de que se respete mi dignidad humana”.

Suponía, agregó, que gozaría de un “juicio justo” en Estados Unidos, pero “lo que pasó fue lo opuesto”.

Sobre el comportamiento del jurado, el acusado cuestionó al juzgador: “usted decidió hacer nada”, ya que eso implicaría un nuevo juicio. Estados Unidos no es mejor que cualquier otro país de los que ustedes no respetan”.

Uno de sus abogados, Jeffrey Lichtman, aseguró que el proceso estaba “manchado” por el comportamiento del jurado que mantuvo informados a los medios de comunicación sobre el proceso y por ello el tipo de juicio que “él no podría haber obtenido en México… no llegó a cumplir con esas expectativas”.

Por ello, la defensa del “Chapo” aseguró que apelará del veredicto y la condena por estas irregularidades en el proceso. El abogado William Purpura dijo a la prensa que hay posibilidades que esta apelación proceda, pero no muchas: “100% de estos casos se apelan, pero 99% son rechazado”.

Mientras que el equipo de fiscales del gobierno aseguró que “la justicia fue servida aquí”.

La sesión final del juicio, que duró aproximadamente una hora, incluyó el testimonio de Andrea Vélez, asistente de un socio y colombiano del “Chapo” y actualmente informante del Oficina Federal de Investigaciones (FBI por sus siglas en inglés), quien detalló su trabajo para el capo. Con lágrimas dijo mientras miraba al acusado: “Vengo aquí como milagro de Dios, porque el señor Guzmán intentó matarme”. Explicó cómo casi fue asesinada en dos ocasiones.

En el juicio se presentaron más de 50 testigos que ofrecieron incontables acusaciones de corrupción de presidentes, jefes de policía, jueces y funcionarios mexicanos de los más altos niveles, así como los nexos, guerras y traiciones entre cárteles y entre familiares, compadres y amantes.

Pero además fue una prueba para el gobierno de EEUU sobre los peligros que enfrenta su país en su frontera sur, por lo que la condena del narcotraficante es considerado uno de los mayores trofeos históricos de la guerra de Washington contra las drogas.

“El largo camino que llevó a El Chapo Guzmán desde las montañas de Sinaloa hasta el tribunal fue pavimentado con muerte, drogas y destrucción, pero acabó hoy (ayer) con justicia”, afirmó Miran Benckoswski, jefe de la división criminal del Departamento de Justicia en conferencia de prensa con reporteros al concluir la sesión.

“Esta sentencia demuestra al mundo que no importa qué tan protegido y poderoso seas, la DEA se asegurará de que enfrentes la justicia”, agregó el director en funciones de la Agencia Antidrogas Estadunidense, Utam Dhilon.