Todo indica que a partir de 2020, los elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional contarán con uniformes más ergonómicos, que les permitirán mejor movilidad y seguridad; además de contar con códigos de identidad, las telas darán la cualidad de ser “invisibles” ante equipos de visión nocturna.

De la misma forma, dicha renovación alcanzará también a las autoridades, pues se terminarán más de 100 años de historia en los uniformes de ceremonias para oficiales del Ejército, quienes dejarán de usar el color azul, casi del mismo tono del que usa la Fuerza Aérea Mexicana, para utilizar el verde olivo.

Según dio a conocer el diario Excélsior, esta nueva vestimenta tiene características específicas, como la invisibilidad, pues tendrá un reflejo en el espectro de infrarrojo para que, si alguien los observa por medio de aparatos de visión nocturna, hace un reflejo específico y permite mimetizar al soldado.

Sobre su confección, también se prevén cambios, principalmente enfocado a la comodidad y practicidad, como adecuación de bolsas con fácil acceso, mejor ajuste y comodidad al usuario.

Incluso, se diseñó una nueva playera, con un frente de algodón, que brindará frescura en caso de que sea necesario el uso de chaleco antibalas. Sin embargo, mantiene las mangas en una tela nylon y algodón, 50-50, que este tipo de tela le da resistencia y protección al soldado, respecto al sol, ramas y/o insectos.

Además, el equipo de campaña va acompañado de una gorra que será elaborada con materiales que permitan mejor transpiración al personal, el cual puede doblarse o arrugarse y recupera su forma, lo que permite una mejor presentación de los soldados.

Respecto a los elementos que acompañan este uniforme, a partir de 2020, los soldados del Ejército y la Fuerza Aérea contarán con cascos más ligeros y, a la vez, más resistentes, así como con chalecos antibalas con menor peso y que brindarán mayor protección, al cubrir los costados del cuerpo. Por ejemplo,  con esta modificación el casco de los militares pesará 1.3 kilos, menos que los 2.1 kilos que pesaba normalmente

Otra novedad en 2020, para el personal de la Sedena, será la elaboración de un nuevo modelo de chaleco antibalas, con materiales balísticos reforzados y mayor protección al cuerpo del usuario.

Aunque el peso de este equipo es de aproximadamente 9 kilos, será uno de los más ligeros, en comparación con otros modelos, y contará con una doble protección integrada por placas de kevlar y cerámica, que incluye los costados.