Luego que la madrugada del jueves se suscitó el asesinato de cinco hombres en el interior del Bar Raymond, de la ciudad de Salamanca, Guanajuato, la alcaldesa de Salamanca, Beatriz Hernández Cruz, reclamó al gobernador, Diego Sinhué Rodríguez, que el municipio se encuentra abandonado a su suerte en temas de inseguridad porque, “aquí no gobierna el PAN”, el partido del que él emanó y logró el cargo”, acusó.

A través de un comunicado, la edil lamentó que Salamanca “vivió otro baño de sangre, con los que ya suman 17 asesinados en lo que va de octubre” y reiteró que la violencia en la región es real: “está ocurriendo en nuestra casa, y quienes tienen la obligación de cuidarnos a todos nosotros han decidido que mejor se cuidan entre ellos. La política los ha cegado”.

Pero agregó: “no vamos a bajar los brazos. Como el respeto no exime la firmeza, le exigimos que vuelva los ojos a Salamanca ahora, no mañana, no otro día, no con promesas y espejitos de colores. Hoy, y con hechos”, exigió al gobernador, pues mencionó que enviará a Celaya a 700 de los mil 200 elementos federales que arribaron al estado.

“El pueblo y las autoridades de Salamanca le exigimos la misma cantidad de tropas para enfrentar las masacres, que pese a todos nuestros esfuerzos, no podemos enfrentar porque los recursos los tiene el gobierno del estado y los salmantinos estamos pagando por la seguridad pública”, indicó.

Por ello cuestionó si Salamanca hay ciudadanos de segunda y su vida vale menos: “Señor gobernador, mírenos, no somos el enemigo, somos guanajuatenses y nos merecemos vivir”, exigió.

Por su parte, el dirigente estatal del PAN, Román Cifuentes Negrete, respondió que Salamanca no está solo y que el estado nunca ha dejado de brindar seguridad al municipio.

“Entendemos la preocupación e impotencia de la alcaldesa, porque sabemos del enorme reto que representa el combate a la inseguridad y el poder garantizar la tranquilidad y la seguridad de los ciudadanos, pero le recordamos que esta tarea corresponde a los tres niveles de gobierno”, aclaró.