El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) informó que entre los meses de agosto y octubre hubo 18 mil 616 mujeres que fueron víctimas de siete delitos diferentes. El más frecuente fue lesiones dolosas, que concentro el 89% de los casos.

El documento “Información de violencia contra las mujeres”, que se actualiza la última semana de cada mes, apunta a que este delito estuvo a la alza entre los meses de septiembre y octubre, por lo que estiman que al finalizar el año, muestre un crecimiento respecto al 2018.

Después de este delito, siguieron otros como extorsión, con 804 casos; homicidio doloso, 706; feminicidios, 250; trata de personas, 128; secuestro, 91, y tráfico de menores con dos casos. Los ilícitos de secuestro, tráfico de menores y extorsión también presentaron una tendencia al alza, aunque disminuyeron los homicidios dolosos y feminicidios.

Aunque las autoridades sólo tienen disponible información de estos casos hasta el mes de octubre,  especialistas en seguridad estimaron que el presente año podría ser el que registre más más víctimas de homicidio doloso y feminicidios.

Sandy Muñoz Miranda, investigadora de temas de género de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), consideró para El Universal que la situación persiste porque el marco normativo, aunque es robusto, no ha sido implementado correctamente y hay otros delitos como el acoso y el hostigamiento también afectan a las mujeres en los espacios públicos, educativos y laborales.

Celebró la aprobación de legislaciones como la Ley Olimpia en la Ciudad de México, con la cual se reconoció legalmente que hay una violación a los derechos humanos de las mujeres publicando imágenes íntimas suyas sin su permiso en diferentes espacios públicos, incluidos sitios web de pornografía.

El pasado 25 de noviembre se presentó un estudio que indica que la Secretaría de Gobernación ha identificado a 406 mil agresores de mujeres en los últimos 12 años. De ellos, el 93% actuó en el ámbito familiar.

Ana Yeli Pérez, asesora jurídica del Observatorio Nacional Ciudadano del Feminicidio, aseveró que las lesiones dolosas invisibilizan otros tipos de violencia y también impiden prevenir las agresiones contra las mujeres, porque no permiten entender cómo están funcionando los otros delitos que se están cometiendo.

Señaló que el gobierno federal tiene el reto de hacer funcionar instituciones como la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim), que ha sido criticada por varias organizaciones por presuntamente obstruir la implementación de las alertas de género.