El presidente de EEUU, Donald Trump reiteró que el acuerdo migratorio con México que se firmó entre ambos países el viernes pasado, tenía cláusulas que no fueron reveladas por el gobierno mexicano, entre ellas, la inclusión de una cláusula para que México se convierta en un «tercer país seguro», en caso que otras estrategias para detener esta crisis no funcionaran.

En una entrevista con la cadena Fox News, el mandatario mencionó que si México no logra reducir el flujo de migrantes centroamericanos que se dirigen a EEUU: «Es totalmente correcto y eso es lo que va a suceder», es decir, que nuestro país dará refugio a esos ciudadanos mientras resuelven su situación migratoria para acceder a EEUU, una situación que podría tardar meses o años, por caso.

Sin embargo, el gobierno mexicano, desde un principio había rechazado categóricamente esta posibilidad.

La figura del «tercer país seguro» supone que las personas que solicitan asilo en un país, puedan recibir el mismo tipo de protección en otra nación, considerada segura, para aliviar los flujos migratorios del primero.

Además, el mandatario estadounidense señaló que postulará al exdirector de la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE) Thomas Homan como «zar de la frontera» con México, en otro paso para contener el flujo de migrantes indocumentados.

Entre enero y junio de 2017, Homan ocupó de forma interina la jefatura del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que depende del Departamento de Seguridad Nacional.

«Estará muy involucrado en la frontera» y me rendirá cuentas de su trabajo directamente», agregó.

Además, el mandatario alardeó  sobre el acuerdo obtenido con México: «Yo logré en pocos días lo que otros no lograron en años», luego de haber amenazado a México con la imposición de aranceles a las importaciones  de productos mexicanos si no participaban en el control de los migrantes indocumentados desde Centroamérica hacia Estados Unidos.

En abril del año pasado, Homan se separó de su cargo en el ICE por motivos familiares, apenas seis meses después de que Trump lo nominara para el cargo y sin que el Senado pudiera ratificar su designación.

Homan es partidario de las políticas de Trump en materia de migración.