La organización humanitaria Cascos Blancos publicó imágenes de decenas de cuerpos o supuestas víctimas de un ataque químico en un sótano de Douma, en Guta Oriental, Siria, con un presunto saldo de 70 muertos. Aunque hasta el momento no ha habido una verificación independiente de la información.
Equipos médicos y de rescate en la zona dijeron que el ataque se realizó este sábado después de que supuestamente se lanzara gas tóxico sobre Douma, última zona controlada por rebeldes en Guta Oriental, distrito cercano a Damasco, la capital del país, que está bajo el asedio de las fuerzas gubernamentales.
Un tuit de los Cascos Blancos, posteriormente eliminado, elevaba el balance de víctimas mortales a 150. Después, Raed al-Saleh, director de la organización dijo que «70 personas murieron sofocadas y cientos más se están sofocando».
El gobierno de Siria calificó como «fabricaciones» las acusaciones de que hubiera ocurrido un ataque químico. Este domingo, el presidente de Estados Unidos Donald Trump culpó al presidente sirio, Bashar al-Assad, y a sus aliados Rusia e Irán por el supuesto ataque.
Rusia, al igual que Siria, negó que se hubiera producido el hecho. En una serie de tuits, Trump describió a Assad como un «animal» y amenazó con hacer pagar «un alto precio».
«Muchos muertos, incluyendo mujeres y niños, en un insensato ataque químico en Siria. La zona donde se ha cometido la atrocidad está cerrada y rodeada por el ejército sirio, haciéndola completamente inaccesible para el mundo exterior. El presidente Putin, Rusia e Irán son los responsables de apoyar al Animal Asad», tuiteó Trump.
«Se va a pagar un alto precio. Hay que abrir inmediatamente la zona para verificar y para que entre la ayuda médica. Esto es otro desastre humanitario sin razón alguna. ¡Enfermo!»
Una portavoz de la organización dijo que los informes sobre el terreno sugerían un número mucho mayor, de alrededor de 180 muertos, pero que era difícil llegar a las víctimas debido al bombardeo continuo y a la oscuridad de la noche.
Agregó que había informes de personas que estaban siendo tratadas por síntomas como convulsiones y espuma en la boca, que coinciden con aquellos causados por la exposición a agentes nerviosos o a gas de cloro.
El Centro de Medios de Guta, afín a la oposición, tuiteó que más de 75 personas se habían «sofocado» y que otras mil habían sufrido los efectos del supuesto ataque.