El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, acusó a los países que integran el G20 que terminaron de sesionar este martes en Brasil de permanecer inertes ante el decreto firmado por el dictador ruso, Vladimir Putin, que autoriza el uso de armas nucleares en territorio de Ucrania.
“Hoy, los países del G20 se reúnen en Brasil. ¿Dijeron algo? Nada”, lamentó Zelensky durante una rueda de prensa en Kiev. Posteriormente acusó que no existe una “estrategia fuerte” de este bloque ante la amenaza creciente de Rusia y sus alianzas antiimperialistas.
Durante este segundo día de actividades del G20, los asistentes analizaron la declaraciones del canciller ruso, Serguéi Lavrov, quien prometió que su país daría una respuesta acorde al uso de misiles de largo alcance por parte del ejército de Ucrania, en territorio ruso, luego de recibir el visto bueno de Estados Unidos, fabricante estas armas.
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Los misiles “son operados por expertos militares de Estados Unidos. Consideramos que se trata de una nueva fase de la guerra de Occidente contra Rusia y reaccionaremos en consecuencia”, declaró Lavrov en Rio, ante los principales mandatarios del mundo.
Al respecto, los gobierno de Estados Unidos y Reino Unido condenaron la “retórica irresponsable” de Rusia, aunque Zelensky lamentó la inacción del G20.
Putin autoriza uso de armas nucleares en respuesta a EU
Apenas este martes, el presidente Putin, firmó una doctrina nuclear que declara que un ataque convencional contra Rusia por parte de cualquier nación que esté apoyada por una potencia nuclear la considerarán un ataque conjunto contra su país.
Esta escalada de violencia se da mil días después de que inició la invasión de Rusia en territorio ucraniano, el 24 de febrero de 2022. La medida es la respuesta rusa a la autorización del presiente, Joe Biden, de permitir que Ucrania ataque objetivos dentro de Rusia con misiles de mayor alcance suministrados por Estados Unidos.
La doctrina establece que cualquier ataque aéreo masivo contra Rusia podría desencadenar una respuesta nuclear, refleja la disposición de Putin de amenazar con emplear el arsenal nuclear de su país para forzar a Occidente a retroceder, mientras Moscú sigue atacando objetivos en territorio de Ucrania.