La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró este miércoles que el actual brote de ébola (surgido a  principios de semana en una ciudad fronteriza del este de la República Democrática del Congo) es una “emergencia de salud pública de interés internacional”.

“Es hora de que el mundo tome nota”, advirtió el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, y pidió a la comunidad internacional “redoblar los esfuerzos: necesitamos trabajar juntos con el Congo para poner término a estar epidemia y construir un mejor sistema de salud”.

El ébola es un peligroso virus que se propaga con rapidez y que puede ser fatal hasta en 90% de los casos. De hecho, ha provocado la muerte de mil 668 personas en zonas remotas del norte del Kivu, región fronteriza de Congo con Ruanda desde que se detectó la presencia del virus desde mediados del 2018.

La alerta decretada por la OMS implica que la situación es “grave, repentina, inusual o inesperada”, con consecuencias sanitarias “más allá de las fronteras nacionales del Estado afectado”, lo que “puede exigir una acción internacional inmediata”, según establece el Reglamento Sanitario Internacional. Además, un caso ocurrido en la capital de Kivu, Goma, alarmó a las autoridades pues terminó con la muerte del paciente en una ciudad que colinda con Ruanda, lo que podría propagar el virus.

El paciente era un pastor evangélico que había viajado desde Goma hasta Butembo, uno de los pueblos más afectados por el ébola.

Los síntomas del virus son fiebre, vómito, diarrea, dolor muscular y a veces hemorragias internas y externas, que llevan a la muerte del paciente en cuestión de días. La principal vía de propagación es contacto con fluidos corporales de los afectados y con objetos contaminados como sábanas.

La OMS precisó que la declaración de emergencia sanitaria mundial no debía utilizarse “como excusa para imponer restricciones comerciales y de traslados que podrían tener un impacto negativo”.

Una epidemia de ébola entre 2014 y 2016 en países africanos dejó más de 11 mil 300 muertos, aunque una vacuna experimental, aplicada a más de 163 mil personas, ha demostrado ser eficaz.