Una nueva polémica envuelve al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, luego de John Bolton, exconsejero de Seguridad Nacional, aseguró que el mandatario quería que se congelara la entrega de 391 millones de dólares en ayudas militares a Ucrania hasta lograr que ese país anunciase la apertura de unas investigaciones sin base contra los demócratas.

Da cuerdo al diario The New York Times, el propio Bolton hizo las revelaciones en un libro inédito, donde se supone la declaración por parte de un alto cargo directamente implicado del elemento central en el impeachment contra el presidente: que este coaccionó a un país extranjero para lograr pesquisas sobre sus rivales políticos.

Nada más salir a la luz la noticia, los líderes demócratas insistieron en la necesidad de que Bolton testifique en el juicio del Senado, algo a lo que los republicanos, que amparan a Trump, se han opuesto hasta ahora.

“El rechazo a llamarle a él o a otros testigos relevantes y a pedir documentos es incluso menos defendible ahora. La elección es clara: nuestra Constitución o el encubrimiento”, escribió la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, en su cuenta de Twitter.

El magnate neoyorquino, tercer presidente de la historia de Estados Unidos en verse sometido a un impeachment, está acusado de abuso de poder por presionar a su homólogo ucranio, Volodímir Zelensky, usando como moneda de cambio esas ayudas militares que ya habían sido aprobadas por el Congreso, además de una invitación a la Casa Blanca.

En concreto, pedía pesquisas sobre Joe Biden, precandidato presidencial, y el hijo de este, Hunter, por sus negocios en el país, así como sobre una teoría desacreditada de una supuesta trama de injerencia electoral para ayudar a los demócratas en 2016.

La defensa sostiene que el mandatario actuó por una preocupación honesta sobre la corrupción y que la congelación de los fondos militares, un bloqueo que fue ilegal, según un informe oficial, no tuvo que ver con esas conversaciones.